Ciencia

Capitán Byte, la red social para niños

La iniciativa española nace con la idea de convertirse en una comunidad que dote a los más pequeños de diferentes habilidades tecnológicas, como diseñar ‘apps’ o protegerse contra abusos en la red.

ESPAÑA. Los ‘nativos digitales’ son aquellos niños de hasta 15 años. Se les llama así porque nacieron en un momento en el que internet ya era una realidad en la vida de todos y no se plantean un mundo sin él. Sin embargo, a la vez son los más vulnerables. En este contexto nace Capitán Byte, un proyecto español que apoya la educación de los niños en valores sociales y en competencias digitales con el que los más pequeños aprenderán desde el diseño de aplicaciones móviles hasta cómo protegerse de los abusos de la red.

Esta comunidad a modo de red social tiene como objetivo dotar a los niños de forma lúdica cómo desarrollar ‘apps’ o diseñar páginas web a través de materiales para ellos y sus familias con los que llevar a cabo creaciones gráficas y aprender desde cero. Además, los niños podrán compartir sus proyectos con otros compañeros a través de la plataforma.

El fundador de la iniciativa, Carlos Sendino, destaca que este proyecto se completa con una decena de libros de la colección ‘Las aventuras del Capitán Byte y sus amigos’ para niños de 4 a 15 años, cuya primera obra está accesible de forma gratuita en su página web.

Estos libros cuentan aventuras que ayudan a los pequeños a diseñar todo tipo de personajes con tecnologías 3D gracias a los recursos de la plataforma digital, a la vez que les enseñan valores como la amistad. Se distribuirán 100.000 unidades, afirma Sendino, de forma gratuita en toda España, lo que convierte al club Capitán Byte en el más grande de España.

“Este libro es el primer paso para que los niños puedan construir su propio personaje en 3D y más adelante su web, su ‘app’, sus juegos y mucho más”, asegura el fundador de la iniciativa. En los últimos años se ha demostrado que la figura tradicional del profesor delante de un grupo de alumnos pierde fuerza, por lo que es necesaria la implantación de nuevas herramientas que permitan mejorar el aprendizaje en las aulas. (Internet/La Nación)