Economía

Cañar se fortalece cadena productiva de la paja toquilla

La meta es estandarizar y mejorar la calidad de los producto, y de esta manera ser más competitivos en el mercado.

CAÑAR. Tres asociaciones integradas por mujeres artesanas de los cantones Azogues y Biblián, participan en un proyecto impulsado por el Gobierno Provincial del Cañar a través de la Dirección de Desarrollo Productivo denominado Red de Tejedoras de Paja Toquilla del Cañar.

Este proyecto consta de tres módulos: El primero hace relación al teñido de la paja toquilla, el segundo tiene que ver con el diseño de productos artesanales y el tercero se refiere a la mejora de la calidad del tejido.

Orientado al cambio de la matriz productiva, la iniciativa se enmarca dentro del proyecto de reactivación económica de la cadena productiva de paja toquilla en el cantón Azogues y Biblián. El taller está dirigido a los miembros de la Red de Tejedoras del Cañar, integrada por las Asociaciones Santiago Correa y Decouso de Azogues; y Blanca Ortíz del sector de la Vaquería del cantón Biblián.

Este proyecto busca fomentar las capacidades empresariales y técnicas del sector artesanal, mediante la introducción de tecnología e innovación para mejorar la producción y productividad de las personas dedicadas al tejido de la paja toquilla.

El facilitador, Diego Cobos Célleri informó que la capacitación está orientada a brindar a los tejedores de la provincia, las herramientas y conocimientos prácticos para estandarizar y mejorar la calidad de los productos, y de esta manera ser más competitivos en el mercado. Sin embargo, uno de los principales problemas a los que se ve enfrentada esta artesanía, es la aparición de los sombreros confeccionados con fibras sintéticas que son importados de otros países.

En sus inicios estos sombreros eran elaborados en máquinas y su producción en serie, pero incluso ahora muchos son hechos a mano y mantienen el mismo tejido circular tan propio de nuestros sombreros toquilleros, dijo. “La competencia es dura debido a los costos de fabricación y a la venta final de estos productos, con los que difícilmente estamos en capacidad de competir”. (VCV/La Nación)