Ciencia

Campher Gluten Free, una solución a problemas de salud

Juliana Hernández cuenta cómo encontró una ayuda para el autismo de su hijo bajo una dieta libre de gluten

GUAYAQUIL. Hace tres años el hijo menor de Juliana Hernández fue diagnosticado de síndrome de Asperger, un trastorno leve del espectro autista. Entre los síntomas que presentaba el niño en aquel tiempo se encontraba la sensibilidad auditiva, berrinches sin aparente motivo y problemas para dormir.

Frente a esta situación, Juliana buscó ayuda de médicos y, al no estar conforme con las respuestas que obtenía, buscó asistencia en internet. Fue en ese medio donde descubrió que su hijo presentaba síntomas de autismo, y que para combatir este trastorno se debía eliminar de la dieta sustancias como el trigo, lácteos, gluten, entre otros. En ese entonces, Juliana no tenía mucho conocimiento en el tema, por lo que le costó tiempo y dinero reorganizar la comida de su hogar.

Poco a poco, con ayuda de libros, blogs y seminarios, Juliana Hernández se fue adentrando en el mundo de los alimentos libres de gluten, y de sus beneficios para las personas celiacas. Tras sólo un mes y medio de limpiar la dieta de su hijo, comenzó a ver cambios positivos en él, lo que la motivó a seguirse preparando en el ámbito alimenticio libre de gluten.

Tras ver los efectos que este tipo de dieta ejercía en su hijo, Juliana se aventuró a emprender su propio negocio de elaboración de comida libre de gluten. “No sólo preparo repostería para personas con algún tipo de autismo, también recibo pedidos de clientes que tienen cáncer, diabetes o que simplemente desean cuidar su peso” comenta Hernández, quien aclara que Campher significa Campos – Hernández, en honor a los apellidos de su hijo Ricardo, el principal motor para estar en el negocio de los pedidos.

El proceso de preparación de los productos que comercializa Juliana comienza desde cero. Ella compra la materia prima en crudo, la muele, la procesa, y luego la comienza a usar en los postres que vaya a realizar. Entre los dulces que prepara esta pastelera desde la cocina de su casa, se encuentra choco – avellana, que es una Nutella sin gluten, galletas, mantequilla de almendra, mermelada, tortas entre otros.

Gracias a la dieta libre de gluten, el hijo de Juliana ha mejorado notablemente, ahora es un pequeño de cinco años capaz de saludar a un extraño, abrazar a sus familiares, y jugar con otros niños. Y aunque todavía hay detalles que faltan por pulir, Juliana asegura que la salud de su hijo no es la misma que hace un par de años, y que los avances se dieron a partir de una dieta libre de gluten.(KSC/La Nación)