Opinión

Campesinos

Ing. Agr. Leonardo Escobar Bravo/Guayaquil

leonardoescobarb@hotmail.com

 

 

Cuando escribo de campesinos, agricultores y ganaderos de mi Ecuador, no tengo prisas, y, al contrario, dialogo, investigo y soy feliz de escucharlos, de participar de sus anhelos/aspiraciones, y mejor si somos parte de las soluciones.

Al campesino debemos mirarlo y tratarlo como un hombre útil a la sociedad, a su familia y a sí mismo. Hay que recordarles sus derechos y levantarles la autoestima de la mejor manera, que es pagándole precios justos y dignos por sus cosechas.

“El saqueo bancario” dio lugar al éxodo al exterior de cerca de tres millones de ecuatorianos (de doce millones que éramos). Producto de esa tragedia dantesca, se fomentaron las invasiones en cantones más industrializados.

Hoy estamos ante una “Metástasis y Purga”, tan similar y grave como la de los capos de “El Cartel Bancario”. Los insolentes tinterillos y politiqueros que se auparon en el poder político y judicial, intentan repetir como en el Feriado Bancario. Si se los nombra o denuncia, ponen juicio y cínicamente quieren comprar moratoria para sus sentencias y atracos, culpando a quienes son estafados o denunciantes. Estamos obligados a recordar para que no pasemos, de un feriado bancario a un feriado judicial. Bien por la justicia que esta vez sí funciona, y van a la cárcel por más padrinos de abolengo que tengan.

Como ecuatoriano y como exministro de Agricultura y Ganadería, estoy convencido de que la grandeza del Ecuador de ayer, de hoy y de siempre está en la madre tierra, la comida viene del campo, de los ríos, los mares y valores agregados a nuestra riqueza natural. La labranza y crianza las hacen manos tiernas de niños, niñas, jóvenes mujeres, hombres con piel curtida y manos callosas. El insular, el campesino, el montubio, el indígena, el cholo, el negro, el mestizo, y amazónico, enriquecen al país y le dan la Soberanía y Seguridad Alimentaria.

La Voz del Campesino es la mejor respuesta, cuando la naturaleza nos golpea y nos damos cuenta de que el oro negro -petróleo ecuatoriano- no se sembró. Los cambios climáticos y ecológicos, la corriente de El Niño y La Niña nos producen desastres y cobran vidas humanas; tragedias que se olvidan con los escándalos públicos. No podemos ignorar a nuestros héroes anónimos -los emigrantes- que fueron y son el sostén de la economía familiar, con los envíos de las remesas, las mismas que deben ser soporte para Volver la mirada al campo.

“Cuando nosotros los campesinos estamos bien, el país está bien.

Cuando nosotros los campesinos estamos mal, el país está mal”.