Tecnociencia

Camisa por dentro o por fuera, el debate más cuestionado de la moda

El estilo, el tejido y el contexto en el que vaya a ser llevada marcan la pauta

Podríamos buscar cientos de ejemplos cotidianos en los que el discurrir de la vida se debate entre blanco o negro, casos en los que la moda hace que se alternen una y otra opción en el dominio sobre la otra pero sin llegar en ningún a imponerse definitivamente. El ejemplo más representativo de esto afecta a las camisas masculinas y a la forma preferida de llevarlas de los hombres: por dentro del pantalón o por fuera de este. Un debate sencillo, obviamente banal si se saca del contexto de la moda, pero que en términos meramente estilísticos es absolutamente decisivo. Es uno de esos pequeños grandes que define el estilo de un hombre y que, por lo tanto, dice mucho de su forma de ser.

Como ocurre en el 99% de estos casos, cuesta entender que existe el gris. La gente suele marcarse por una de las dos opciones y la lleva hasta el final de sus consecuencias. Esto demuestra que tienen claro su estilo, de modo que es una opción muy válida, pero también lo es la de decidir cómo llevar una camisa teniendo en cuenta las características de esta, algo que además de válido es más acertado. Respetando, como siempre, la libertad y el gusto personal a la hora de vestir, legitimando por lo tanto que las camisas se pueden llevar de las dos maneras, establecemos los límites en la propia camisa y no en la persona que la lleva puesta.

El contexto marca la pauta

La camisa por fuera en su versión más informal
La camisa por fuera en su versión más informal – Instagram @massimodutti

Dicho de un modo más alegórico, la camisa nos habla. Si la escuchas, te resultará muy sencillo sacarle todo el partido a esta prenda todoterreno. Es ella la que te pide cómo quiere ser llevada. Te lo dice con detalles como el corte, el largo y el estilo. Únicamente hay un cuarto factor externo a la propia camisa que también debes tener en cuenta antes de decidir cómo portarla: el contexto para el que vas a construir el look. Si bien esto último te llevará a decidir entre dos estilos de camisa, y no tanto a pensar en si la que te quieres poner a toda costa la llevarás metida por dentro o no.

Esto ocurre porque en términos generales, la mayoría de las camisas están diseñadas para no variar su modo de llevarlas por los tres factores antes citados. Evidentemente, hay excepciones, sobre todo en los modelos más informales, que aceptan mejor el juego, dando más cancha a la imaginación. Este es el caso, por ejemplo, de las estampadas de verano, oversized y de manga corta -de corte hawaiano-, que están concebidas para llevarse por fuera, priorizando la comodidad, pero a las que la moda urbana más vanguardista en este momento ha sabido sacarle otra cara muy interesante: combinadas con pantalones más formales, por dentro.

Salvo excepciones como esta, la regla de los cuatro factores es la mejor para decidir si una camisa quedará mejor por fuera del pantalón o por dentro. Por cerrar el punto del contexto, a grandes rasgos, si este es formal, lo lógico -y casi inevitable- es elegir una prenda diseñada para ser llevada por dentro del pantalón. No es tan irrebatible en el caso de los ambientes más informales. Aunque en principio parecería más apropiado llevarla por fuera, puedes decantarte por ambas opciones, siempre y cuando la camisa sea de corte casual.

El tejido y el estilo también influyen

El contexto marca el cómo llevarla
El contexto marca el cómo llevarla – Instagram @pedrodelhierro

Una vez tienes claro el contexto, es hora de elegir la camisa y cómo llevarla. Es en este momento donde entran en juego corte, largo y estilo. Este último es quizá el más amplio de los tres, ya que abarca desde el tejido hasta el color o si es estampada o no, pasando por el largo de las mangas o por el tipo de cuello. Pese a lo amplio que es, no es complicado establecer la distinción entre las que quedan mejor por fuera en este caso: los materiales como el lino, los estampados o los cuellos que se alejen del clásico, siempre por fuera salvo raras excepciones.

El corte es quizá algo menos definitivo, si bien es evidente que una camisa de traje o de esmoquín es más rígida estilísticamente hablando. No te vuelvas loco; queda bien como siempre, de la forma tradicional. Pero sí que es cierto que hay camisas más sueltas que pueden llevarse de las dos formas. Por eso, si tienes dudas con algún diseño en concreto, puedes acudir al largo, que este sí te permitirá descartar llevar por fuera todos los modelos con los bajos redondos y también las que sean excesivamente largas. Las rectas, en cambio, se puede llevar por fuera perfectamente siempre y cuando no tengan un largo exagerado -por debajo de los bolsillos del pantalón es un buen punto de referencia- que invite a lo contrario.

Al fin y al cabo, se trata de conocer bien a la prenda y tratarla con naturalidad, porque el espejo no miente. Puede que te suene a broma, pero si te has puesto delante de él a hacerte pruebas de vestuarios, sabrás perfectamente a lo que nos estamos refiriendo cuando te recomendamos que «escuches» a la camisa. De lo contrario, acabarás haciendo cosas forzadas, que no funcionan las mires por donde las mires, como cuando hace un lustro le dio a tanta gente por llevar media camisa por dentro y medio por fuera.

Fuente:  SUMMUN