Ciencia

Caminos escolares, una manera de fomentar el ejercicio en los pequeños

A través de la DGT los ayuntamientos crean rutas para que los niños vayan andando al colegio

ESPAÑA. La DGT promueve los caminos escolartes seguros ¿En que consisten? A través de la colaboración con los ayuntamientos se crean redes y rutas para facilitar que los pequeños vaya al colegios andando.

El programa tiene varios objetivos:

-Crear una red de itinerarios seguros y cambiar hábitos de desplazamiento caminando, o en bicicleta o en transporte público.

-Reducir el número de vehículos a motor que trasladan a los niños al colegio, aminorando el exceso de emisiones contaminantes y el ruido, actuando en favor de la mejora del medio ambiente, la recuperación del espacio público y la seguridad vial infantil.

-Promover la movilidad activa, el caminar y pedalear, favoreciendo el desarrollo de una actividad física cotidiana y hábitos de vida saludable, con menos obesidad y mejor salud.

-Fomentar el que los niños recuperen la calle y vayan solos o en compañía de sus amigos al colegio. De este modo se favorecerá la autoestima, la socialización y el proceso de aprendizaje por medio de la interacción y la cooperación.

Ciudades como Barcelona, que fue la pionera, Segovia, San Sebastián, Madrid… tienen este programa incluido en sus agendas y funciona. Entre sus objetivos, aparte de descargar las calles aledañas a los colegios de tráfico rodado, está el de impulsar la autonomía y la responsabilidad de los pequeños, además de fomentar el ejercicio y combatir el sedentarismo.

Experiencias reales

Marina Vicen, concejala de Educación, Juventud e Infancia del ayuntamiento de Torrelodones (Madrid), explica la experiencia en su municipio: «Está iniciativa comenzó en 2014. Estaba incluida en el Plan de Movilidad Urbana Municipal que pretende descargar el pueblo de coches e impulsar el ejercicio. Aunque el número de participantes oscila según la climatología, en primavera y otoño han llegado a ir andando al cole cerca de 100 niños» y continúa, «no solo rebajamos el nivel de tráfico, sino también el de estrés de los niños, ya que no es lo mismo llegar a la escuela caminando y charlando con los compañeros, que estar en medio de un atasco con el padre o la madre nerviosos al volante y con el agobio de no saber si se va a llegar a tiempo».

Barcelona, pionera en esta experiencia, proporciona mecanismos de coordinación con el profesorado y da herramientas y soporte a las madres y padres implicados en el tema para facilitar su trabajo. En su web ofrecen recursos didácticos, publicaciones…

En Tarrasa el proyecto fue inicialmente desarrollado por las AMPAS de los colegios colegios Bisbat d’Ègara, y el Vapor en 2014. El «Camí Escolar Terrassa», es un proyecto de base comunitaria en el que también participan la AMPA del colegio Lanaspa y asociaciones vecinales o de ciclistas urbanos.

San Sebastián presume de llevar más de 10 años trabajando en este proyecto. Su objetivo es ando de autonomía. El proyecto se desarrolla en coordinación con otras ciudades europeas y en el marco de proyectos como Civitas o Switch Travel. Anualmente se realiza un encuentro entre los colegios participantes. En los últimos años han participado en el mismo un total de 28 centros escolares.

La ciudad de Madrid desarrolla desde hace varios años un proyecto de camino escolar. El proyecto Madrid a pie, camino seguro al cole, se inicia en el año 2007 impulsado por el Ayuntamiento, y desde entonces ha venido favoreciendo el desplazamiento autónomo de los niños y niñas al colegio, haciéndolo más seguro e incorporando la mirada de la infancia en la movilidad urbana. En este proyecto han participado 22 centros educativos de 18 distritos del municipio de Madrid.

Estos son solo algunos ejemplos. Muchos municipios más se han sumado a esta iniciativa que lucha contra el aumento del tráfico y el sedentarismo de los menores. (ABC/LA NACIÓN)