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Caminata indígena en su segundo día de recorrido

“Queremos la paz, la tranquilidad, el respeto, la cordialidad. En esta caminata vamos buscando eso: el respeto.

LOJA. Por segundo día consecutivo, en medio de gritos y consignas en contra del régimen, llegaron a la ciudad de Loja representantes de los movimientos sociales y de sectores indígenas como parte del paro nacional que se llevará a cabo el 13 de agosto. A lo largo de esta jornada matutina, se han sumado organizaciones de afrodescendientes, médicos, y la organización de defensa ecológica Yasunidos.

La concentración que se realiza es para exigir el archivo de las enmiendas constitucionales que se tramitan en la Asamblea Nacional, además asuntos relacionados con la educación, entre ellos la bilingüe, y con aspectos del modelo económico.

En dicha ciudad, la manifestación cumplió dos etapas. El recibimiento a los manifestantes que llegaron a 16:00 a la plaza de El Valle, una hora después, retomaron la marcha con destino a San Sebastián, lugar en el que se realizó una nueva concentración.

Para mañana se tiene previsto retomar el curso de la marcha hasta Quito, cumpliendo actos en San Lucas y posteriormente en Saraguro, según informó José Sarango, representante de la Coordinadora del Pueblo Kichwa-Saraguro, el 5 de agosto irán rumbo a Cuenca.

Salvador Quishpe, prefecto de Zamora Chinchipe, encabeza las movilizaciones que junto a Jorge Herrera, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie); y el exasambleísta Cléver Jiménez llevan una figura de vaca, a la que llaman ‘la vaca solidaria’, se puede ver en las jornadas.

Durante el recorrido, Herrera denunció que se impidió el paso de autobuses con personas que iban a participar en las marchas, pero aseguró que continuaron su travesía en otros medios de transporte y, unos más, caminando. Esta retención provocó que los manifestantes cierren la carretera principal que conecta a El Pangui con Yantzaza.

“Vamos a pedir al Gobierno nacional simplemente correcciones, rectificaciones en sus políticas”, subrayó Herrera. Además, expresó que no caerán en eventuales “provocaciones” y reiteró que la marcha es pacífica.

Mientras que el prefecto de Zamora Chinchipe, con un megáfono en mano, invita a los ciudadanos a sumarse a la marcha. “Queremos la paz, la tranquilidad, el respeto, la cordialidad. En esta caminata vamos buscando eso: el respeto. Sobre todo, el respeto a la dignidad de nuestra historia, de nuestros mayores, de nuestros hijos, a la dignidad de nuestros pueblos”, dijo Quishpe.

Su meta final es llegar a Quito y unirse a un levantamiento indígena propuesto para el 10 de agosto y el 13 al paro nacional.

Por otra parte, en la ciudad de Guayaquil, la Red de Organizaciones Campesinas por el Buen Vivir del Litoral, se declaró en permanente vigilia para respaldar el proyecto político del Gobierno y en rechazo al anunciado paro del próximo jueves.

Los dirigentes de esta organización expresaron esta resolución luego de analizar la situación política del país. Además, hicieron un llamado al sector campesino a paralizar sus actividades el próximo 13 de agosto.

“Nosotros estamos rechazando esta medida que se está tomando para el 13 de agosto, no estamos de acuerdo, como campesinos hemos visto que nuestro Presidente está trabajando a favor nuestro. El presidente de la República tendrá todo nuestro respaldo para cuando él nos llame, ahí estaremos”, indicó el titular de la red de Organizaciones Campesinas y Comunas Unidas por un Buen Vivir, Alexandra Lavayen

María Hidalgo, coordinadora de dicha red, también manifestó rechazo y dijo que “el diálogo es la única vía para poder seguir adelante y no volver al país de antes, del estancamiento, donde antes éramos mal vistos. Debemos sentirnos orgullosos y llegar al diálogo, que es la única vía que nos llevará al progreso”.

Según Lavayen, la organización está conformada por campesinos de Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro y Esmeraldas. En total cerca de 5.000 familias. (VCV/La Nación)