Opinión

Cambios estructurales indispensables.

Dr. Jorge Norero González/ Guayaquil

EEUU ciertamente que es una super potencia con capacidad planetaria, para aplicación de su política de seguridad nacional e intereses, lo que demanda una enorme organización y mantenimiento en sus fuerzas armadas, constituyendo el «pentágono» el centro de comando y control, de todos sus ejércitos, divisiones y unidades militares.

El Ecuador que ni siquiera tiene ni el 1% de la capacidad bélica de la super potencia, tuvo la genialidad de intentar copiar el esquema de organización de cada una de la Fuerzas que integran el complejo esquema organizacional de USA, pero sin tener en claro, los elementos que componen la percepción temporal del poder…

Hablar sobre esos elementos, demanda otro escrito y ese no es el caso en este momento, pero si hay curiosidad en algunos, por supuesto que lo haría con mucho gusto.

Pero volviendo al tema, a nuestros viejos Generales y almirantes, se les ocurrió la genialidad (cuando se obtuvo que del presupuesto se designen fondos ‘regalias’ para la defensa nacional) de que cada fuerza tuviese por ejemplo la aviación del ejército, la aviación naval, fuerzas especiales terrestres especializados en buceo, hombres ranas, embarcaciones de superficie en el ejército, lo mismo la fuerza aérea, es decir muchas de las especialidades de cada fuerza, se desarrollaron al interior de cada fuerza, con la intención de generar supremacía en una absurda competencia, porque cada comandante de fuerza se creía independiente y con más poder que el de otra fuerza, y en esa competencia absurda, se olvidaron que es vital y fundamental el comando unificado, cuestión que América Latina lo aprendió, luego de la guerra de las Malvinas, dónde el fracaso de las Fuerzas Armadas Argentinas, en parte se dio por la ausencia de un comando conjunto que dirigiera la estrategia y el uso combinado del poder militar en la guerra…

Hoy lamentablemente somos testigos por ejemplo, que la Fuerza Aérea de nuestra nación, no es ni la sombra de aquella Fuerza con capacidad supersónica, en que los Mirage, kfir, y otras unidades de excelente performanc y capacidad de fuego, más los helicópteros, unidades y baterías antiaéreas, radares… hacían de la FAE una respetable Fuerza a nivel regional, sus actos heroicos en el Cenepa lo confirmaron…

Con apenas seis aviones súper tucanos operativos, la FAE agoniza ante la indiferencia de los supuestos generales, que irresponsablemente no demandan una reingeniería integral en las Fuerzas Armadas, porque resulta absurdo que el ejército tenga más unidades aéreas, o la Armada que la misma FAE.

Ahora la policía tiene sus propias unidades: aérea, fluvial, marítima, porqué nadie le prestó de las Fuerzas Armadas, colaboración o ayuda cuando sus operaciones lo exigían, y es evidente que la Policía crece y tienen razón ante la necesidad de incursionar por aire, mar y tierra, ante la ausencia y descontrol que teniendo las Fuerzas Armadas competencia, no lo hacen o no tienen capacidad…

Está situación es por lo tanto fundamental, visto todo el bosque de problemas y su compleja apreciación, al momento de enfrentar a ese enemigo mortal que amenaza nuestra paz y seguridad, el narcoterrorismo.

Debemos unidos proponer la reestructuración de Fuerzas Armadas, y que cada quien en su escenario se dedique exclusivamente a su tarea específica, lo que quieran ser pilotos vayan a la Fuerza Aérea, lo marinos a la Armada, y los infantes al Ejército….

Cinco mil hombres destinados para operar más/menos seis unidades operativas, resulta un atentado al sentido común y la optimización de recursos y medios dedicados a la seguridad nacional, y un gasto enorme e improductivo…

Esta es tarea para un ministro de Defensa con visión estratégica y una indelegable decisión que deben asumir el Comando Conjunto, pensando en los intereses vitales y los objetivos nacionales permanentes…
Semper Fi.