Opinión

Cambios absurdos

Antonio Aguirre

antonioxaguirre@gmail.com

Fue el mismo gobierno que siguiendo la denominación del Estado Pluralista boliviano impuso en nuestra Constitución la misma novedad. “Estado plurinacional unitario y descentralizado, en donde la sociedad diversa tenga la posibilidad de coexistir pacíficamente garantizando los derechos de la totalidad de la población, indígenas, afroecuatorianos y blanco-mestizos”.
Aprovechando esta circunstancia el dirigente de la Ecuarunari, Carlos Pérez Guartambel, mando a imprimir 300 formularios de pasaportes de la nacionalidad indígena. Uno de los cuales ya utilizó en su retorno al país, luego de visitar a su compañera y periodista franco-brasileña Manuela Picq. Este hecho es un absurdo total provocado por el caos social que se vive en el país, mañana podrán los afroecuatorianos, blancos y mestizos utilizar otro pasaporte.
Pero como vivimos en ‘Absurditan’, el Gobierno no se quedó atrás y para equiparar los absurdos, en la reforma del Registro Civil contempla el cambio de poder elegir el sexo y apellido a los ciudadanos ecuatorianos.
“Propone la libertad de llegar a un acuerdo para elegir el primer apellido de sus descendientes, de manera que las madres tienen opción para que sus hijos lleven sus apellidos; se permite el cambio de nombre por una sola vez, para lo cual, se deberá acreditar la edad mínima de dieciocho años (18), hecho que será incorporado en el registro personal único del individuo”, -tomado de la Asamblea Nacional-.
Además el género podrá escogerse en la cédula de identidad. Así lo establece este proyecto de Ley del Servicio Nacional de Gestión de la Identidad y Datos.

Estos cambios impulsados por los ‘revolucionarios’ del siglo XXI se van contra todo lo establecido y el derecho que la costumbre otorga, hay situaciones políticas económicas que con el pasar de los días se agravan y están complicando la estabilidad ciudadana. Sin embargo, la Asamblea consume tiempo imponiéndonos absurdos como los comentados.

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