Internacional

Caída del dólar paralelo en Argentina responde a plan de austeridad del Gobierno, afirma experto

BUENOS AIRES, El retroceso del precio del dólar paralelo en Argentina a sus valores mínimos en lo que va de 2024 respondería a una menor circulación de moneda local (peso argentino) como consecuencia del fuerte ajuste que implementa el Gobierno, explicó este  sábado 09 de marzo, el economista, Gustavo Neffa.

 

«La caída del dólar en Argentina asombra a más de uno por la alta inflación que atrasa el tipo de cambio cuando este no se mueve o incluso cae; desde sus máximos recientes, el dólar implícito (financiero) ha estado retrocediendo más del 20 por ciento debido a una combinación de menores pesos en la calle gracias al plan de austeridad monetaria» , sostuvo el director de la consultora financiera Research for Traders en conversación con Xinhua.

El especialista en mercados indicó que como segunda causa de la marcada baja del valor de la divisa estadounidense se encuentra la menor demanda actual, por el «sobrestock y posicionamiento en dólares por parte de la población, institucionales y los inversores», a raíz de las elecciones presidenciales que se celebraron en el país en diciembre pasado.

Neffa señaló que la actual diferencia entre los valores del dólar oficial y paralelo, que se ha reducido a niveles no vistos desde finales de 2019, podría sostenerse o incluso acortarse hasta mediados del año como consecuencia de una mayor oferta de divisas en los próximos meses.

«Actualmente existe una brecha cambiaria del 25 por ciento promedio mientras que antes de las elecciones era del 180 por ciento. Entre abril, mayo y junio se encuentra el periodo de mayor oferta de dólares en Argentina por la liquidación de las exportaciones de la cosecha gruesa, básicamente soya y girasol, por lo que dicha brecha podría reducirse aún más», enfatizó. El también profesor de Economía en la Universidad de Buenos Aires dijo que se observa un «piso para el dólar en términos nominales» con un mercado de futuros en el que se muestra un repunte, aunque este impulso no se ve reflejado en el precio actual («spot») de la divisa.

En ese sentido, no descartó que en los meses posteriores a la mayor oferta de dólares el Gobierno y el Banco Central recurran a un aumento gradual del tipo de cambio oficial («crawling peg») que sea superior al 2 por ciento mensual actual.

«La lógica diría que el Gobierno tendrá que devaluar a una tasa mayor del 2 por ciento mensual como está estipulado hasta ahora, o bien un salto discreto en el tipo de cambio nominal, pero me inclino más por la primera opción», indicó el director de Research for Traders.

Consultado sobre la relación entre el alto índice inflacionario y la baja del dólar paralelo, Neffa explicó que los actuales niveles de precios responden a la liberación de precios y prácticas de desregulación efectivas desde diciembre pasado, y que el dólar se adelantó a ese salto cuando se apreció un 118 por ciento en el segmento oficial a finales del año.

«La inflación hizo un pico en el mes de diciembre como consecuencia de la liberación de muchos precios y desregulación de muchos mercados, el impacto del establecimiento de un nuevo tipo de cambio oficial mucho más alto y realista; en teoría, la evolución del dólar, que es un bien más de la economía, debería acompañar dicha tendencia, pero el mismo se había adelantado por motivos políticos», expresó.

A la caída actual del dólar «se le agrega una cuota de credibilidad en la gestión nueva que intenta sacar de raíz algunos vicios de la economía argentina como el déficit fiscal así como el reordenamiento de la economía en general», sostuvo.

De acuerdo con el economista, dada esta reducción de la brecha cambiaria y una mayor acumulación de reservas internacionales, el objetivo del Gobierno del presidente Javier Milei así como del Banco Central es levantar el actual control cambiario, que es un sistema con numerosas limitaciones que aún están en vigor para la adquisición de dólares en Argentina.

«El mercado estima también que eso se producirá dada las cifras auspiciosas de acumulación de reservas en el banco central desde el 11 de diciembre pasado, que ya alcanzan casi 9.000 millones de dólares», señaló.

«Aunque soy escéptico de la apertura del cepo (restricciones al acceso de monedas extranjeras) porque el Banco Central se encuentra aún en una posición débil para enfrentar semejante demanda y además tiene la necesidad de cubrir este año vencimientos de bonos y préstamos internacionales en dólares por parte del sector público y del sector privado»,    agregó el economista.