Ciencia

Cada mes fallecen 10 personas por males derivados del alcoholismo

El grupo de edad entre los 40 y 44 años; el que más decesos registra a causa del abuso de la bebida

GUADALAJARA. El año pasado fallecieron diez personas al mes en la Entidad por enfermedades derivadas o secundarias al alcoholismo. Fueron 123 de acuerdo a los registros de la Secretaría de Salud Jalisco. De estos, 108 fueron hombres y 15 mujeres.

Según el Consejo Estatal contra las Adicciones en Jalisco (CECAJ), para que una persona esté en riesgo de padecer alguna de las enfermedades ocasionadas o secundarias al alcoholismo, sobre todo cirrosis hepática, debe tener en promedio de entre ocho y doce años de consumirlo.

De acuerdo a estadísticas obtenidas por transparencia, el año pasado, las defunciones se presentaron entre los 40 y 44 años Prácticamente una quinta parte de todos los decesos ocurrió en este rango de edad, pues hubo 25.

Siguieron los decesos en el grupo entre los 50 y 54 años, donde fallecieron 20 personas por enfermedades derivadas del consumo del alcohol. En el rango de los 35 a 39 años se presentaron 17 defunciones. Es de notar que antes de los 29 años no falleció ninguna persona.

El padecimiento más común fue la enfermedad alcohólica del hígado, que sumó 105 de los 123 casos; seguida de los trastornos mentales y del comportamiento, con 17; y en tercer lugar la pancreatitis aguda inducida por el alcohol, con sólo un deceso. En las encuestas realizadas en los últimos años, la tendencia al consumo del alcohol, entre otras adicciones, cambió a edades más jóvenes en el país, afirmó Luis Javier Robles Arellano, responsable del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones del Consejo Estatal contra las Adicciones en Jalisco (CECAJ).

Apoyo contra la adicción

No es necesario que una persona con problemas de alcoholismo sea internado en algún centro, ya que el Consejo Estatal contra las Adicciones en Jalisco (CECAJ) ofrece el servicio de tratamiento ambulatorio a través de sus centros de atención primaria en adicciones, en donde se atiende tanto al paciente como a la familia, recordó Luis Javier Robles Arellano, titular del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones en dicha dependencia.

“Con varias estrategias y encuestas se detecta el problema pero también se trata. No es sólo ‘ya saliste positivo y a ver a dónde vas’ sino que ahí mismo se les orienta y canaliza y se mandan al centro de atención primaria ambulatorio. No necesariamente al tipo residencial donde tienen que estar internados”.

En estos centros se evalúan tanto a las personas como a la familia y se les da la mejor opción para el paciente y en la sede más cercana al domicilio: “Si el paciente no requiere hospitalización o tratamiento residencial va a ser auxiliado en estos centros de atención primaria en adicciones, donde ayuda gente altamente entrenada y donde no cobran un centavo”.

En caso de requerirse apoyo médico o atención residencial, entonces en ese mismo lugar se les orienta y envía al centro que mejor se ajuste a las posibilidades económicas de la familia del paciente.

DETECTAN CASOS EN SECUNDARIA

Consumo de licores inicia a menor edad

“En los últimos 10 años, la edad de inicio (de consumo de sustancias) cambió. Antes el porcentaje de personas que empezaba antes de los 18 años de edad era de aproximadamente 70 a 75%. En el año 2014, que fue el último reporte, encontramos que 93% de las personas que consumen bebidas alcohólicas empezaron antes de los 18 años de edad”, afirmó Luis Javier Robles Arellano, responsable del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones del Consejo Estatal contra las Adicciones en Jalisco (CECAJ).

Y no sólo la edad representa un cambio en el patrón de consumo, sino que ahora también hay un cambio significativo en el género, donde las  mujeres consumen alcohol a más temprana edad.

“Realizamos una encuesta en la que se buscó el patrón de consumo en personas que acuden a centros escolares. Según la Encuesta escolar sobre adicciones, vemos que el patrón, tanto de la encuesta 2009 y 2012, la relación hombre o mujer es casi casi a la par”.

El especialista señaló que a nivel bachillerato, el consumo es casi igual entre hombres y mujeres, mientras que en la secundaria, los hombres consumen más alcohol que las adolescentes. La tendencia se ha mantenido igual entre 2009 y 2012.

CRÓNICA

Un camino difícil para recuperarse

Cuando Jorge Cruz tenía 12 años era tímido y retraído; adquirió consciencia de lo que el alcohol puede hacer a las personas pues estaba rodeado de familiares que consumían licor. Fue entonces que se prometió no ser como su padre. Sin embargo, a los 18 años viajó a Hidalgo donde tuvo su primera experiencia cuando un amigo le invitó una cerveza: “La probé y amarga, el sabor era horrible, pero después…”

Toda la timidez se evaporó con el “calorcito” que sintió a los pocos minutos, fue que le halló gusto a la bebida: “A partir de ahí busco el alcohol porque me complementaba la vida, pero cada vez tomaba más y por más tiempo. No pensaba mucho en mi salud porque lo que yo experimentaba en esos años era seguridad y alegría”.

Tiempo después no se había dado cuenta de que había adquirido una dependencia que empeoraba al grado de que pasaba días y noches alcoholizado. Para ese entonces se comenzaron a presentar los deterioros en la salud, por ejemplo lo que en su grupo llaman “lagunas mentales” o pérdidas de la memoria cuando se está en extremo alcoholizado. Pero lo más grave en su caso fueron los trastornos mentales:

“Si iba caminando, escuchaba pasos atrás de mí, sentía que alguien iba a llegar por la espalda y me iba a apuñalar. Cuando veía los faros de un auto me echaba a correr porque pensaba que yo era un delincuente. En otras ocasiones veía ratas, la sombra de un animal; me parecía ver al demonio como si alguien me estaba vigilando. (…) Y escuchaba a veces grillos, miles de grillos ensordecedores que no me dejaban dormir. Luego sentía que me hundía en un abismo y cuando abría los ojos decía, ‘no te duermas que ya no vas a despertar’. Es un verdadero infierno, tenía obsesión y compulsión, una vez que se prueba ya no te puedes detener”.

A un año de que murió su padre decidió acudir por voluntad a un  grupo de Alcohólicos Anónimos, donde aseguró que le dieron la seguridad que no tenía y que buscaba al tomar alcohol. No obstante, no negó que le fue difícil alejarse de la bebida.

“El imaginar que yo iba a tener mi vida sin alcohol, decía ‘qué va a ser de mí en el futuro’, pese a que cuando tomaba tenía mucho sufrimiento. Pero hoy la vida me gusta”.

Apoyos a quienes sufren el mal

Las muertes por enfermedades relacionadas con el consumo del alcohol presentaron una reducción en 2015 de 22% con relación al 2014, ya que el año pasado se presentaron 123 en comparación de las 158 ocurridas hace dos años, de acuerdo a información de la Secretaría de Salud Jalisco. Incluso, en 2013 se registraron 195 muertes por dichas causas.

Autoridades atribuyen la reducción a las campañas donde los grupos de Alcohólicos Anónimos o del Consejo Estatal Contra las Adicciones de Jalisco (CECAJ) apoyan a las personas de manera directa y las invitan a acudir a asesoría médica o apoyo psicológico para que se den cuenta que cuentan con la enfermedad o que son propensos a desarrollarla.

La dependencia también observa una tendencia a la alza de personas que acuden a revisiones médicas, donde se les recomienda modificar ciertos hábitos de consumo.

Además de la prevención universal y de las campañas, el CECAJ aumentó lo que llaman prevención selectiva: “Son detecciones oportunas, se va a escuelas, centros hospitalarios, empresas donde se ofrece información de tipo universal y se aplican encuestas o tamizajes, en donde se detectan factores de riesgo por la exposición al alcohol y al detectar el caso se canaliza al tratamiento” señaló Luis Javier Robles Arellano, titular del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones.

Otro factor es que en los centros de tratamiento se obliga a que cuenten con un responsable médico que evalúe a los pacientes desde el ingreso, no sólo por el consumo excesivo de alcohol sino por el consumo de cualquier droga. Al momento se les da apoyo por las consecuencias secundarias del alcoholismo.

SIGNOS PARA IDENTIFICAR EL ALCOHOLISMO

Síndromes generados por la dependencia a la bebida

• Las personas se preparan para beber, por ejemplo, compran sus bebidas alcohólicas o las tienen en el refrigerador.

• La persona invierte más dinero en comprar bebidas.

• La persona desarrolla el fenómeno de tolerancia: para que la persona consiga los efectos deseados del consumo del alcohol tiene que incrementar la cantidad porque el efecto es menor que al principio.

• Cuando las personas creen que ya saben beber o que aguantan más, en realidad desarrollan tolerancia al alcohol. Esto no significa que beban mejor, sino que la enfermedad evolucionó.

• Desarrollar el síndrome de supresión o abstinencia: cuando la persona necesita del alcohol, por ejemplo, para quitarse la resaca. Hay casos de personas que no faltan a sus empleos, pero en su trabajo consumen alcohol para evitar la “cruda”.

• El síndrome de dependencia de alcoholismo toma entre dos a cinco años para desarrollarse.

FUNCIONES

El papel del CECAJ

• Las personas que busquen el apoyo del Centro Estatal contra las Adicciones (CECAJ) pueden solicitar informes de sus servicios al 01 800 536 9444.

• El CECAJ se dedica principalmente a la prevención de las adicciones, entre las que se halla consumo de drogas y el alcoholismo.

• La prevención se logra mediante labores de información, capacitación y reeducación de las personas que están en situación de adicción.

• Otras de las funciones del organismo es establecer convenios de colaboración con los municipios de Jalisco para la instalación de Consejos Municipales contra las Adicciones.

• Todos los servicios del CECAJ son gratuitos.

LA FRASE

“Hay otros indicadores que nos dan el diagnóstico de problemas con la bebida. (…) Una de ellas es el consumo explosivo, el síndrome de dependencia: una persona que invierte más tiempo en conseguir, comprar o tener cerca bebidas alcohólicas, es decir, se prepara para beber.”

Luis Javier Robles Arellano, titular del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones de Jalisco.

LA CIFRA

260 centros de atención primaria en adicciones hay en Jalisco, 240 en la Zona Metropolitana de Guadalajara. (El Informador/La Nación)