Opinión

BUENAS INTENCIONES Y OFERTAS NO CONCRETADAS

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

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Las buenas intenciones de un político en el ejercicio del poder, si no se concretan, son simples ofertas que vuelan en el tiempo, tal cual como ocurrió en la última cumbre del MERCOSUR, en la que nuestro presidente, Daniel Noboa, pidió a los concurrentes la unidad regional contra el narcoterrorismo, que se está tomando para sí el patrimonio del crimen organizado y el narcoterrorismo regional en esta parte del planeta.

El mundo está lleno de buenas intenciones y muy pocas posibilidades de cumplir con lo ofrecido.

Todo hace suponer que las intenciones del presidente de la República, Daniel Noboa Azín, de una inmediata reelección están en curso, pero el éxito de su intención depende, en gran parte, de la ejecución satisfactoria del cumplimiento de todos sus planes moralizadores, que por lo pronto marchan en el mismo terreno que heredó de su antecesor, considerado por gran parte de los ecuatorianos como uno de los peores presidentes de la historia republicana.

El tiempo de las ejecuciones moralizadoras ofrecidas se está agotando y su éxito o fracaso sería demostrado en las próximas elecciones.