Opinión

¿BRINDA SU HOGAR SEGURIDAD A SUS HIJOS?

Psicóloga y terapista familiar Miriam Florencia L./ Guayaquil
Mail:miriam_florencia@yahoo.com

Muchos niños ven en sus padres aquella figura que está allí para protegerlos de cualquier situación amenazante e incluso llegan a decir que sus padres son sus héroes favoritos, pero qué pasa cuando algunos padres en lugar de ser aquellas personas que protegen a sus hijos están más bien para maltratarlos, ultrajarlos e incluso para abusar de ellos.

Es acaso que cada día la familia se degenera más y más a tal punto que los hijos ni siquiera dentro de su hogar encuentren seguridad, ya que en la calle está la delincuencia y el crimen organizado y en sus propias casas hay otro tipo de crimen que muchas veces queda sumergido en el más profundo silencio, porque muchas veces estos niños son amenazados para que no expresen lo que les está pasando.

En estos días de pandemia, donde algunos miembros de la familia están trabajando desde casa o quizá permanecen más tiempo en ella porque no tienen trabajo es donde los niños están siendo más vulnerables al maltrato de toda clase, pues el estrés de los padres, está siendo volcado hacia ellos, quienes no logran entender por qué quienes los trajeron al mundo deben propinarles golpizas en lugar del amor que necesitan para crecer en forma estable emocionalmente.

Los padres deben darse cuenta que este tipo de maltrato y abuso hacia los más indefensos está haciendo de ellos una generación más rebelde hacia la sociedad y hacia la familia, con bajo rendimiento escolar y alta tendencia al consumo de sustancias adictivas, pues eso es lo que se está construyendo en lugar de niños seguros, estables, capaces de expresar sus emociones en forma saludable.

Ya es tiempo de recapacitar y cambiar de actitud, los hijos no son un desfogadero de la ira o frustración de los padres, los hijos están allí en el hogar para alegrar sus días, para ser criados como personas de bien que aporten positivamente a la sociedad, para ser instruidos en el amor y temor de Dios, solo así se estará construyendo una mejor sociedad con valores familiares, donde los más pequeños, los más vulnerables encuentren paz y seguridad al interior de sus hogares y no maltrato por parte de sus progenitores.