Economía

Brexit: ¿Habrá humo blanco en el Parlamento británico?

El Parlamento británico votará hoy por tercera vez el acuerdo negociado por la primera ministra Theresa May para el Brexit, justo el día en que se suponía que el Reino Unido abandonara la Unión Europea (UE).

Presionada por el tiempo y por la posibilidad de ver revocada del todo la salida, la gobernante recurrió a un subterfugio para sortear la abierta oposición del presidente de la Cámara de los Comunes a volver a debatir una propuesta que ya fue rechazada dos veces por los parlamentarios.

Los diputados tendrán esta vez que decidir solamente sobre el tratado que contiene las condiciones pactadas por Londres y Bruselas para la retirada, sin tomar en cuenta la declaración política que fija la futura relación entre ambas partes.

El cambio, sin embargo, no garantiza que habrá humo blanco este viernes sobre el Palacio de Westminster, pues el opositor Partido Laborista adelantó que votará en contra de una propuesta que algunos de sus diputados consideran fraudulenta.

Los unionistas de Irlanda del Norte, aliados tradicionales del gobierno en el Parlamento, tampoco parecen decididos a respaldar a May, quien incluso se comprometió a renunciar si la Cámara de los Comunes aprueba su plan para el Brexit.

La eventual dimisión al parecer si surtió efecto entre los conservadores de línea dura y euroescépticos como el excanciller Boris Johnson y el radical Jacob Rees-Mogg, quienes ya anunciaron que respaldarán la moción.

Tanto Johnson como Rees-Mogg consideran que el gobierno hizo demasiadas concesiones a Bruselas, sobre todo en lo relacionado con la frontera entre Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte, pero ahora creen que un Brexit malo es mejor que ninguno.

Según los nuevos términos impuestos por la UE, el Reino Unido sólo podrá abandonar la alianza el 22 de mayo próximo si el acuerdo negociado por May es aprobado antes de la medianoche de este viernes.

En caso contrario, Londres tendrá hasta el 12 de abril para decidir entre pedir una nueva prórroga, salir sin ningún tipo de pacto, o revocar el Brexit.

La posibilidad de una salida sin acuerdo mantiene en ascuas a la sociedad británica debido al temor de que un ‘divorcio por rebeldía’ produzca una crisis económica y financiera de imprevisibles consecuencias.

En medio de tanta incertidumbre, los partidarios de la permanencia del Reino Unido dentro de la UE, quienes fueron derrotados por estrecho margen en el referendo de 2016, ahora presionan para la celebración de una segunda consulta popular.

Los llamados ‘remainers’ alegan que tres años atrás hubo demasiada desinformación y mentiras sobre el Brexit, además de que muchos jóvenes que en aquel momento no tenían edad para para votar, quieren decidir ahora sobre el futuro de su país.

ifb/nm

PRENSA LATINA