Brasil busca dar un salto para unir un país continental con nueva política ferroviaria
SAO PAULO, (Xinhua) — Brasil anunció este jueves que prepara ocho subastas ferroviarias como parte de una nueva estrategia para ampliar la red de transporte de cargas por tren y aumentar la participación del ferrocarril del actual 22 al 30 por ciento de la matriz nacional de transporte.
Las ocho licitaciones forman parte de un programa para modernizar la infraestructura ferroviaria del país, el cual incluye tanto la renovación de concesiones otorgadas en la década de 1990 y próximas a vencer, como nuevos corredores estratégicos para el transporte de mercancías, explicó hoy jueves el secretario nacional de Transporte Ferroviario, Leonardo Ribeiro durante un seminario organizado en Sao Paulo por la corporación empresarial LIDE.
Brasil posee una de las mayores redes ferroviarias de América Latina, aunque está orientada principalmente al transporte de cargas, como mineral de hierro, granos, combustibles y productos industriales con destino a los puertos de exportación.
«Países de dimensiones continentales como China, Estados Unidos, India y Australia realizaron inversiones sostenidas para desarrollar amplias redes ferroviarias, lo que les permitió elevar su competitividad, integrar regiones y fortalecer su crecimiento económico», dijo el funcionario.
El Gobierno de Brasil, según Ribeiro, busca construir una red ferroviaria para reducir los costos logísticos, disminuir la dependencia del transporte por carretera e incrementar la competitividad de la economía.
Entre los proyectos prioritarios, Ribeiro destacó el corredor Minas-Río, desarrollado sobre un tramo de la Ferrovía Centro-Atlántica (FCA) devuelto al Estado, que conecta el estado de Minas Gerais, segundo mayor productor brasileño de mineral de hierro y uno de los mayores polos agroindustriales del país, con el estado de Río de Janeiro, donde se encuentran importantes puertos de exportación.
El funcionario también citó la EF-118, una nueva línea ferroviaria que unirá los estados de Río de Janeiro y Espírito Santo, en el sureste de Brasil, un proyecto que busca fortalecer el transporte de cargas hacia complejos portuarios e industriales de la costa atlántica y contará con aportes públicos durante la etapa inicial de inversión para facilitar la participación de empresas privadas.
Para viabilizar la cartera ferroviaria, Ribeiro indicó que el Gobierno recurrirá a aportes públicos, inversiones cruzadas, garantías estatales y una línea especial de financiamiento del estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), con un plazo de hasta 40 años y periodo de gracia durante la fase de construcción.
Las inversiones en el sector ya registran niveles récord, de acuerdo con la Asociación Nacional de Transporte Ferroviario (ANTF), apuntó.
Durante el seminario, Murilo Martins, director ejecutivo de Loram, empresa especializada en mantenimiento, modernización y tecnologías para infraestructura ferroviaria, afirmó por su parte que el volumen transportado por el ferrocarril de carga en Brasil pasó de aproximadamente 250 millones a 550 millones de toneladas útiles desde las privatizaciones de finales de la década de 1990, mientras gran parte de la infraestructura de apoyo permaneció sin cambios.
Martins señaló que las ferrovías representan actualmente el 22 por ciento de la matriz brasileña de transporte de cargas y recordó que el objetivo del Gobierno es elevar esa participación al 30 por ciento.
A su turno, el director general de la Agencia Nacional de Transportes Terrestres (ANTT), Guilherme Theo Sampaio, situó la expansión ferroviaria dentro de un programa más amplio de concesiones de infraestructura.
Según explicó, Brasil realizó 22 subastas de carreteras en los últimos cuatro años y prevé otras cuatro antes de finalizar este año, para un total de 26 licitaciones.
Sampaio añadió que la red federal de carreteras concesionadas aumentará de 18.000 a 25.000 kilómetros en 2027, equivalente a cerca de un tercio de la red vial federal, y señaló que los contratos ya firmados contemplan más de 400.000 millones de reales (unos 78.834 millones de dólares) en inversiones privadas para los próximos 10 años.
