Opinión

Brasil, atrapado en el populismo y el odio

El triunfo de Jair Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones brasileñas demuestra que ningún país está a salvo del veneno populista.

El ex militar ultraderechista ha logrado el 46% de los votos pese a su discurso racista, homófobo, machista y defensor de la violencia, las torturas policiales y las supuestas bondades de la dictadura militar que dominó Brasil durante 20 años, hasta mediados de los 80.

Líder del insignificante Partido Social Liberal, el único que lo aceptó como candidato, se ha convertido no solo en el posible próximo presidente del país más grande de Sudamérica -el segundo aspirante más votado, Fernando Haddad, del PT de Lula da Silva, apenas alcanzó el 29%-, sino en un alarmante fenómeno político que podría extenderse al resto de países de la zona.

Tras sufrir un atentado, Bolsonaro capitalizó la indignación de las clases medias y populares, que no han podido digerir el naufragio de la esperanza que representaban Lula y Dilma Rousseff. Sus gobiernos se hundieron en la corrupción y las promesas de crecimiento económico quedaron enterradas entre el Mundial y los Juegos Olímpicos.

En medio de ese desencanto, no le ha sido difícil a Bolsonaro presentarse como mesías carismático cuyo personalismo suple al Estado.TE PUEDE INTERESAR

Fuente: Diario El mundo,Brazil