Economía

Borojó: La fruta exótica

El borojó, un fruto emblemático de las selvas sudamericanas, está ganando reconocimiento por sus notables beneficios nutricionales. Este fruto, científicamente conocido como Borojoa patinoi, es nativo de la región amazónica, donde se encuentra tanto en estado silvestre como cultivado comercialmente.

 

La historia del borojó tiene sus raíces en el descubrimiento realizado entre 1948 y 1951 por el Dr. Víctor Manuel Patiño en la región del Chocó. Posteriormente, el Dr. José Cuatrecasas, un botánico y taxónomo de renombre, clasificó la especie y la denominó Borojoa patinoi en honor al descubridor. Este hecho también reveló la novedad del género borojó para la ciencia botánica.

Una de las características distintivas del género borojó es la ausencia de divisiones en su tejido placentario, lo que lo hace único y específico. Esta singularidad ha sido reconocida y aceptada a nivel internacional.

Frutos

El fruto del borojó tiene un diámetro que oscila entre los 7 y los 12 centímetros y puede llegar a pesar hasta cuatro libras. Se caracteriza por tener una cáscara gruesa y resistente de tonalidad marrón oscuro que encierra una pulpa carnosa y jugosa, con un sabor dulce y ligeramente ácido.

Cada fruto puede contener un número variable de semillas, que va desde aproximadamente 90 hasta 600. Se considera que el borojó está maduro cuando cae al suelo de forma natural.

Nutrientes

Esta fruta es altamente energética y nutritiva, con potenciales afrodisíacos, aunque estas son solo algunas de las muchas cualidades que presenta este fruto.

Esta joya nutricional es rica en una variedad de nutrientes esenciales para el cuerpo humano. Destacan las vitaminas C y E, potentes antioxidantes que combaten los radicales libres y fortalecen el sistema inmunológico. Además, es una excelente fuente de minerales como el potasio, el magnesio y el calcio, vitales para el corazón, los músculos y los huesos.

También es notable por su contenido de aminoácidos, especialmente la arginina, reconocida por sus efectos positivos en la circulación sanguínea y la salud cardiovascular. Ayuda a mantener una presión arterial saludable y mejora la función endotelial.

Se ha comprobado su efectividad en múltiples áreas, incluida la lucha contra afecciones bronquiales, el equilibrio del azúcar en la sangre, el combate a la desnutrición, el control de la hipertensión arterial y el aumento de la potencia sexual, entre otros.

Producción

En Ecuador, la mayor producción de borojó se concentra en San Lorenzo, provincia de Esmeraldas, desde donde se distribuye a todos los cantones del país. Este fruto se procesa de diversas formas, como jugo (ya sea solo o mezclado con otras frutas), jalea, salsa agridulce, mermeladas, helados y como mezclador de bebidas alcohólicas.

A pesar de que el borojó está ganando popularidad como ingrediente en la industria de alimentos y bebidas saludables, no es fácil encontrarlo a la venta. Sin embargo, en el Zapotal, ubicado en la vía a Ventanas, se destaca una zona conocida por la venta de batidos de este fruto.

En este lugar, se encuentra un negocio situado a orillas de la carretera, donde una señora lleva más de 40 años preparando batidos con esta fruta. Aunque anteriormente tenía un gran número de ventas, actualmente enfrenta dificultades debido a la falta de demanda, según comenta la propia vendedora.

A pesar de su creciente reconocimiento, el borojó enfrenta desafíos en cuanto a su cultivo sostenible y su comercialización debido a que su producción se limita a áreas específicas con suficiente humedad.

El borojó va más allá de ser simplemente un fruto exótico: es un tesoro nutricional que ofrece una amplia gama de beneficios para la salud. Con su combinación única de nutrientes, su delicioso sabor y su potencial medicinal, el borojó sigue cautivando a quienes tienen la fortuna de descubrirlo.

Por:  Diario la HORA