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Boca estuvo a la altura

El tráfico caotizado -un poco más de lo usual-, banderas de Liga de Quito y de Boca Juniors por las calles, centenares de personas vestidas de blanco con un solo rumbo: el estadio Rodrigo Paz Delgado. No esperaron a estar en los graderíos y empezaron a entonar los cánticos tradicionales del cuadro ‘Albo’. Como si se hubiesen puesto de acuerdo, de repente, comenzaron a cantar “yo te daré”, los nervios, la ansiedad, pero, sobre todo, esa emoción de verle a su equipo se sentía en el ambiente.

Con juegos pirotécnicos, polvos de colores rojos y blanco, y un pasillo de honor, la hinchada ‘Alba’ recibió a los jugadores de Liga. Una sirena de policía anunciaba la llegada del bus que traía a los ‘guerreros’ que la tarde de ayer disputaron uno de los partidos más difíciles del año.

El movimiento era constante. Nadie quiso perder la oportunidad de vivir desde la cancha la emoción del partido. Exfiguras y actuales de Liga no quisieron perderse el partido, como Norberto Araujo y Hernán Pellerano, quien estuvo acompañado por su familia y su hermano Cristian, que milita en Independiente Del Valle.

En las gradas
Empezó el calentamiento previo. Los ‘Xeneizes’ con su característico azul y amarillo, salieron a la cancha. Las pifias no tardaron en invadir el estadio, incluso opacó la música de fondo que pretendía poner en ambiente a los asistentes.

De a poco, las gradas se pintaron de blanco. Las banderas con tonalidades rojas daban un toque en los graderíos. La general sur se animaba con la Muerte Blanca, en la parte baja. Y en un recuadro, pequeño, que apenas se notaba, estaba la hinchada ‘Xeneize’.

La pugna de protagonismo nació de las barras. Mientras los aficionados de Boca buscaban hacerse escuchar por sus jugadores, los ‘Azucenas’ opacaban y sumergían en el silencio los cánticos rivales.

Los equipos reingresaron al camerino para continuar con el ritual del fútbol. La fiesta estaba instaurada. Cerca de 30 fotógrafos, de distintos medios, nacionales e internacionales, aguardaban para capturar la salida de los 22 jugadores.

‘En juego’
Ocho segundos para terminar con la agonía. Inició el partido. Liga, de entrada, dio el primer aviso. Andrés Chicaiza recibió un balón, se acercó al arco de Boca, pero no pudo convertir.

Con el cronómetro en 11 minutos, el estadio estaba lleno. Como dice el viejo adagio, no había dónde poner un pie. Fue el momento preciso, la jugada creada y el gol esperado.

Boca se adelantó en el marcador. Una falla de defensa y un rebote le quedó preciso a Ramón ‘Wanchope’ Ábila para gambetear y marcar la primera. Los gritos del minúsculo grupo de hinchas se tomaron Ponceano y la banca festejó el gol.

Antonio Valencia saltó a la cancha con el dorsal 5, apareció poco, pero fue preciso y supo aprovechar su experiencia para ejercer jerarquía en el campo de juego. Chicaiza, el ‘mimado’ de la hinchada aprovechó cada balón.

Una baja sensible para Liga. Al minuto 41 Rodrigo Aguirre pidió cambio, un golpe que sufrió en la cabeza en una jugada anterior no le dejó continuar. Martínez Borja entró a reemplazarlo con el beneplácito de su hinchada.

En la segunda mitad fue Boca el que se adelantó a la jugada. Un gol de Reinoso sacó a la banca ‘Xeneize’ para festejar. Pese a estar abajo 2-0, la barra de Liga no dejó de alentar a su equipo. En el segundo tiempo Andrés Chicaiza fue el sacrificado y llegó la oportunidad del juvenil Jordy Alcívar, quien se destacó, pero poco pudo hacer para ayudar a mejorar el juego de su equipo.

El tercer gol llegó y dejó liquidado el partido. Luis Caicedo no pudo despejar el balón y terminó marcando en su propia puerta. En resumen, la defensa de los ‘Albos’ estuvo floja y el equipo careció de juego. La revancha se disputará el miércoles en Argentina a las 17:15.

Fuente: La Hora