Ciencia

Beneficios de la chirimoya

Aunque quizá sea poco conocida en algunos países, la chirimoya es una de las frutas que podemos saborear durante el invierno y que además ofrece un montón de ventajas para nuestra salud.

ESPAÑA. Esta fruta supone un gran aporte calórico, por lo que es muy recomendable para deportistas, niños, embarazadas, madres en periodo de lactancia y personas mayores.
Las chirimoyas contienen un 75% de agua, gran cantidad de hidratos de carbono (glucosa y fructosa), pero también bastantes calorías debido al azúcar que llevan.

Asimismo, la chirimoya destaca por su aportación de fibra y su gran poder laxante. De esta forma, se recomienda a personas con problemas de tránsito intestinal.
Se puede destacar también su contenido en vitamina C, que ejerce función antioxidante y resulta muy útil para combatir resfriados.
Por su bajo aporte en sodio, riqueza en potasio y poca grasa se aconseja a aquellas personas que sufren de hipertensión arterial o alteraciones cardiacas o de vasos sanguíneos. De la misma forma, también reduce los niveles de colesterol.

A las chirimoyas también se le asigna una acción equilibradora del sistema nervioso, por lo que puede usarse a modo de ansiolítico y tranquilizante.

Si deseas leer más artículos parecidos a cuáles son los beneficios de la chirimoya, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Alimentos beneficiosos para una vida saludable o te suscribas a nuestro boletín de novedades.
A veces, en personas que padecen estreñimiento y consumen esta fruta por primera vez, aparecen alteraciones intestinales. En estos casos, el individuo suele dejar inmediatamente de tomarla al creer que le sienta mal, y lo que realmente está haciendo la chirimoya es ayudar a corregir su problema intestinal.
Esta reacción intestinal se intensifica si se consume la chirimoya en el postre tras una comida muy copiosa.

Posee en su composición poderosas enzimas que auto digieren la pulpa, incluso sin la necesidad de jugos y enzimas corporales, por ello es una fruta de fácil digestión lo que la hace muy aconsejable en personas débiles, convalecientes, ancianos, en dispepsias y muy especialmente en niños y embarazadas. (Internet/ La Nación)