Economía

BanEcuador ha prestado este año $ 1’782.266 a palmicultores

La mora de los deudores del sector palmicultor es en promedio del 7% en BanEcuador.

Quienes producen palma aceitera enfrentan una crisis provocada por la enfermedad de la pudrición del cogollo (PC) que está presente en 5.058 predios del país, el 61% de los dedicados a esta siembra.

La opción de resembrar es una aspiración que no todos pueden concretar, aunque existe una línea de crédito abierta en el sector público.

El presidente del directorio de la Asociación Nacional de Cultivadores de Palma Aceitera (Ancupa), Carlos Chávez, menciona como positivo que se den cinco años de gracia porque permite empezar a pagar cuando ya se cosecha, pero considera que los intereses del 9% al 11% que ofrece BanEcuador son muy altos. “En el país existen sectores como el de la construcción donde se manejan intereses de alrededor del 5%… Yo creo que el sector agrícola y el sector palmicultor nos merecemos un trato similar”, dice.

Sin embargo, Jorge Wated, presidente del directorio de BanEcuador, afirma que sus tasas son buenas y que sus líneas de crédito son lo más flexible con el sector palmicultor por la afectación de la PC.

“Estamos ayudando con una buena tasa de interés, a largo plazo, flexibilidad de refinanciamiento, no ponemos trabas. Para refinanciar no ponemos un interés más alto o pedimos abonos”, indica.

Señala que han activado mecanismos de refinanciamiento inmediato para los palmicultores que perdieron sus cultivos: “Coordinamos con el Ministerio de Agricultura para financiar las tierras que obviamente tengan un certificado de parte de ellos (ministerio) con el cual (diga que) se pueda volver a sembrar palma, y si no, los ayudamos con financiamiento para la reconversión de cultivo”.

Según cifras de BanEcuador, entre el 24 de mayo de 2017 y el 14 de junio de este año se han refinanciado 112 créditos que ascienden a $ 2’262.200 en el sector palmicultor del país.

Además, en lo que va de 2019 se han otorgado 110 créditos para siembra de palma por un monto de $ 1’782.266.

En la comunidad 5 de Agosto, en la vía al Valle del Sade, en Quinindé, está la propiedad de Darwin Rosado. Él confiesa que tiene una deuda de $ 37.000.

Hace cinco años prestó al Banco de Fomento (ahora BanEcuador) $ 120.000 para la siembra de 22 ha de palma que debían reemplazar, del total de 70 ha que llegó a tener en producción y que perdió por la PC. Ahora busca refinanciamiento y obtener un nuevo crédito.

Wated asegura que tienen condiciones excelentes para refinanciar deudas: “Como institución regulada nos vamos a la máxima flexibilidad que la ley nos permite y damos todas las alternativas para que las personas que fueron afectadas tengan líneas de financiamiento y de reconversión”. Incluso, dice, palmicultores con deudas en otros bancos (privados) pueden refinanciar esas obligaciones con BanEcuador.

Los requisitos para el crédito son un obstáculo, según un palmicultor que prefirió la reserva. “Aunque el Gobierno dijo que habría una línea de crédito para ayudar a los palmicultores caídos con la PC, cuando vas al banco a pedir un préstamo te dicen que si no estás obligado a llevar contabilidad, o sea, produces menos de $ 100.000 al año, solo te pueden prestar hasta $ 50.000. En mi caso con eso alcanza para 10 ha de las 55 ha que tenía”.

El alcalde de Quinindé, Carlos Barcia, confirma que “hay muchas personas que han tenido problemas con la banca y que tienen sus propiedades que serían la garantía, pero si no tienen más de $ 100.000 de ingreso por cultivos al año, no pueden acceder al crédito”.

No obstante, BanEcuador anota que solo se exigen tales ingresos anuales a las pequeñas y medianas empresas (pymes), es decir, estas deben llevar contabilidad por facturar desde ese monto hasta $ 5 millones. Con ello pueden optar por un préstamo máximo de $ 500.000.

El alto riesgo por la enfermedad es uno de los motivos por los que BanEcuador es cauto al entregar los créditos, dice Wated. Por ello exigen certificaciones. Chávez indica que las cuatro variedades de híbrida que recomiendan son tolerantes a la PC y que el productor puede confiar en el gremio.

 

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