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Bale y Modric, vuelve la magia

Amigos desde su etapa en el Tottenham, los dos piden a Zidane jugar ya. El croata, hoy. El galés, frente al Nápoles

ESPAÑA. Amigos y residentes en Londres, Luka Modric y Bale eran las estrellas del Tottenham antes de venir al Real Madrid. Los dos fueron tentados con un mismo sueño: «Fichar por el mejor equipo del mundo». Y ambos se ayudaron para conseguirlo. Florentino Pérez fue primero a cazar al centrocampista croata, en 2012. Convencer al millonario judío Daniel Levy, dueño del club inglés, fue una empresa difícil para el presidente blanco. Pero todas las operaciones estelares del dirigente madridista están cortadas por el mismo patrón de la insistencia, apoyadas en el interés supremo del jugador. «Luka», como le llama el vestuario, exigió a Levy su traspaso porque el propietario de los Hotspur le prometió dejarle marchar si llegaba una gran oferta deportiva después de dirigir durante cuatro años el fútbol del Tottenham. El 27 de agosto de 2012, tras meses de tensiones, firmó por la casa blanca. Hoy es el director de juego del Real Madrid. Y el eslavo le ha pedido ha Zidane ser titular en Pamplona. Piensa que el equipo le necesita.

Zidane decidirá hoy. Sin Kroos, sancionado, el líder requiere la capacidad de dirección de Modric para solventar un partido que será duro, como advierte el francés, que rechaza el cartel de víctima del Osasuna, colista de la Liga.

Lesionado el 21 de enero frente al Málaga, el mediocampista está recuperado de su sobrecarga muscular y no quiere ser resguardado para la visita del Nápoles el miércoles. Anhela llevar la batuta esta noche en El Sadar. Su capacidad para dar setenta pases de promedio en cada encuentro, casi uno cada minuto, refleja la relevancia de su inclusión en el esquema. La diferencia es que busca el centro ofensivo, vertical, arriesgado, no es un centrocuentista como tantos que vemos en muchos clubes.

El croata ayudó a Bale para que viniera al Real Madrid al año siguiente de su llegada, en el verano de 2013. El «Rubio» le aconsejó que tensara la cuerda, como hizo él, para doblegar a Levy, que también había prometido a Bale el traspaso si el cuadro inglés no disputaba Champions. El galés logró su meta al filo del cierre del mercado veraniego. Fue presentado el 2 de septiembre. Progresivamente se ha transformado en el segundo estandarte del conjunto madridista.

Bale le ha rogado a Zidane tener minutos el miércoles frente al Nápoles. El británico quiere. Está ansioso por jugar. No lo hace desde el 22 de noviembre,cuando le rompieron los tendones peroneos en Lisboa, ante el Sporting portugués. El entrenador francés se lo piensa. No desea correr riesgos. Pero la presión del galés es contagiosa. Hace todo lo posible por demostrar que se encuentra a punto.

Modric y Bale eran la conexión letal en el Tottenham y lo son en el Real Madrid. El británico tardó en adaptarse al estilo de juego del equipo. Llegó sin hacer pretemporada, apartado por el Tottenham, y lo pagó. «Luka» fue su mejor apoyo dentro y fuera del césped. Cuando jugaba el croata, Bale recibía el pase como él quería, en corto o en profundidad, según señas que tenían fijadas desde su etapa anterior. «Gareth» juega en el Madrid por la banda diestra y el enlace con su amigo, interior derecha, es ágil. Ahora, los dos regresan al equipo en la fase decisiva de la temporada, cuando la Champions despierta tras la hibernación.

Toda la carrera juntos

«Vuelven los buenos», señalan en el Bernabéu como un respiro. El líder ha echado de menos al británico en la cuesta de enero. Los dos futbolistas retornan frescos a la competición. Bale lamentó la lesión en el mejor momento de su etapa en el club, dato importante, porque la anterior campaña también fue positiva, decisivo en la consecución de la «Undécima». Ha disputado 16 partidos, 1.311 minutos, con siete goles y tres asistencias.Modric suma 20 partidos, 1.630 minutos, con un gol y una asistencia. El croata es el generador del 55 por ciento de las jugadas de gol del equipo. Ese hecho no consta como asistencia.

Los dos han renovado con acuerdos de larga duración. El galés, hasta 2022. El croata, hasta 2020.Toda la carrera juntos, desde 2008. Conexión total.

«Luka» quiere jugar esta noche porque su objetivo de la campaña está definido: «Buscamos la Liga». Se considera necesario hoy. También lo será el miércoles. Querer tomar las riendas del líder en un enfrentamiento con el colista de la Liga expresa su compromiso. Para Modric era fácil borrarse hoy y reservarse para el foco mediático de la Copa de Europa. No. Quiere dar pases a Cristiano, Lucas y Morata, que aspira a ser titular. (ABC/LA NACIÒN)