Opinión

AYER FUE UN DÍA ESPECIAL

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

Ayer, viernes, fue un día especial para millones de seres humanos, unos celebramos con alegría la salida del pueblo de Israel del cautiverio que por décadas Egipto lo tenía esclavizado, y lo celebran con vino, cenas, es decir con alegría porque Dios obró de manera milagrosa en este evento…

Para otros la crucifixión y muerte de Jesús en el Gólgota, representa un punto de inflexión en nuestra civilización occidental, un antes y después, una nueva cosmovisión más allá de los fundamentos religiosos que pudieran exponerse, la humanidad no fue la misma luego de la presencia, obra y mensajes que Jesús de Nazareth trajo al mundo.

Para los musulmanes celebrar el Ramadán, es su mes más sagrado, lo celebran con ayuno y oración…

Para los hindúes, el Diwali es un periodo para celebrar la luz sobre la oscuridad, del saber sobre la ignorancia y del bien sobre el mal… los cinco días del Diwali lo celebran mil millones de personas de diversos credos en toda la India.

Es por lo tanto está semana para la mayoría de la humanidad, una época de reflexión, meditación, oración, de agradecimiento, es tiempo de vivir pues nuestras almas tienen prisa por sentir la única vida que tenemos, para luego volar hacia el infinito sin carga de pesares y amarguras, por no haber realizado aquello que siempre quisimos tener y jamás intentamos alcanzar el primer peldaño de aquel sueño o meta.

Nada de todo lo que hacemos en nuestra vida tendría sentido, sin que la presencia de nuestras familias siempre ronde y vibre en nuestros actos y conquistas, por sabio, genio, importante que pueda ser un ser humano, sin el entorno familiar, resulta una fugaz interpretación de la presencia del hombre en el gran contexto de la humanidad…

Regocijémonos pues en una gran hermandad y familia todos los seres humanos de diferentes credos y religiones, para unidos elevar palabras de agradecimiento y perdón, por no haber dado todo lo que pudimos entregar, para un bienestar colectivo más equitativo, solidario y más humano…

Tenemos cada uno de nosotros, una misión y tarea específica que cumplir, no sigamos perdiendo tiempo pues nuestras almas tienen prisa y es muy corto el tiempo que tenemos, para hacer realidad nuestros sueños y pensamientos.

Semper Fi.