Opinión

 AUTORIDAD PORTUARIA DE GUAYAQUIL, CON LA MAREA EN CONTRA. 

 Antonio Aguirre Medina/Guayaquil 

antonioxaguirre@gmail.com  

 

  

 

PRIMERA PARTE 

Con mucha pena y con profunda tristeza contemplo como en los últimos veinte y cinco años la otrora majestuosa y eficiente AUTORIDAD PORTUARIA DE GUAYAQUIL navega  aceleradamente a su desaparición inminente gracias a las ambiciones desmedidas de algunos  de sus exdirectivos, funcionarios y concesionarios que permitieron y soslayaron el retaceo indiscriminado  del que fue objeto el puerto más importante de la costa del Pacífico Sudamericano, establecido  en la Ciudad Puerto de  Guayaquil, que siempre  fue considerada como la indiscutible y eterna  Perla del Pacífico. 

Tengo el honor de haber sido usuario como:  Importador, Secretario y presidente de la Asociación Nacional de Importadores de licores, institución que sus productos importados eran saqueados en las bodegas y patios del puerto. 

Durante el Gobierno del Dr. Rodrigo Borja Ceballos fui miembro del Directorio en representación del Ministerio del Industrias Comercio, Integración y Pesca gestionando desinteresadamente por amor a mi ciudad, que la institución ayudé a financiar la modernización de la avda. 25 de Julio, obra que todavía dura al igual que el relleno suburbano con material idóneo del sector sur de la ciudad realizado en la misma Administración del Dr. Rodrigo Borja Ceballos.

Luego, en el Gobierno del Dr. Yamil Mahuad Witt ocupé la Gerencia de la Institución cumpliendo con varios objetivos, entre ellos: modernización de la Institución rebajando la planilla de empleados de más o menos 5.000 empleados a 100, instalación de la fibra óptica subterránea para poder eliminar el famoso túnel imaginario por donde se desaparecían los contenedores cargados de mercaderías, concesión del TERMINAL GRANELERO, que después lo convirtieron con la palabra mágica en MULTIPROPOSITO. 

Prepague la deuda con un banco europeo por la última ampliación del Puerto, antes que los fondos disponibles de la entidad pasen al Estado y los desaparezcan. 

Dejé adjudicado con todas las exigencias legales de la época, el Dragado del canal de navegación en aproximadamente $4.400.000, anularon la adjudicación para luego de mi remoción del cargo adjudicar a la misma empresa, con la misma batimetría, el mismo estudio de impacto ambiental y todos sus estudios en casi diez veces más que el valor referencial de la original adjudicación. 

  

CONTINUARÁ EL SÁBADO…