Ciencia

Automasajes relajantes contra el insomnio

Se acerca la hora de acostarnos, pero todavía cargamos las preocupaciones y las tensiones del día, ya que estas se nos aferran y nos causan rigidez y dolores en la espalda y en la cabeza.

ESPAÑA. Según los expertos existen algunos masajes que te puedes realizar tú misma de manera sencilla, o bien para que te los haga tu pareja. De esta manera podrás relajarte antes de acostarte y prevenir así el insomnio que, en muchos casos, se debe a todo lo que arrastramos de la jornada anterior.

A lo largo del día, sobre todo si tenemos un trabajo que requiere bastante esfuerzo intelectual o pasamos muchas horas delante del ordenador, nuestra cabeza va acumulando tensión que nos puede provocar dolor o presión.

Estas molestias suelen dificultar mucho el descanso nocturno y, en ocasiones, incluso nos levantamos por la mañana con el mismo dolor.

Masajea todo el cuero cabelludo con los dedos de las manos, haciendo círculos y presionando lo suficiente como para que notemos cómo se mueve el cuero. Empezaremos por la frente e iremos avanzando hasta la nuca. Después lo haremos en línea recta, varias veces, en la misma dirección.

Con la palma de las manos masajearemos las sienes también en círculos, sin presionar.

Haremos ligeras presiones con los dedos alrededor de los ojos, empezando por la parte interna de las cejas, dirigiéndonos hacia la parte externa y volviendo por la parte inferior, justo por encima del hueso del pómulo.

Masajearemos las mejillas y la mandíbula, presionando un poco pero sin que sintamos dolor, como si estuviéramos amasando.

Finalizaremos la relajación de la cabeza haciendo todo tipo de muecas durante un minuto y respirando profundamente.

Los hombros son una parte muy simbólica de la carga que arrastramos: una carga física, pero también emocional. Por este motivo muchas personas tienen los hombros demasiado hacia delante, hacia atrás o bien elevados hacia las orejas.

Para relajarlos, bastará con subirlos y bajarlos unas 30 veces, llevándolos hasta arriba del todo y bajándolos hasta que ya no podamos más.

Las cervicales también son una de las partes del cuerpo que más se sobrecargan a lo largo del día. Esta tensión puede dificultar que la sangre llegue correctamente a la cabeza, lo cual, a la larga, puede ocasionarnos algunos problemas de salud.

Sentados, con la espalda recta pero relajada, moveremos la cabeza de un lado al otro, lentamente. Después, lo haremos de arriba hacia abajo, sin llevar la cabeza demasiado hacia atrás.

Finalmente, con una mano sujetaremos bien la parte posterior del cuello, que en algunos casos está tan tensionada que casi no se puede separar bien de la columna.

También puede combinar unas técnicas de relajación con el masaje, lo que le proporcionará un estado de bienestar y relajación que induce al sueño. (Internet/ La Nación)