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Audiencia por el asesinato de Fernando Villavicencio vuelve a diferirse y queda para febrero de 2024

Faltando solo horas para que se instale la audiencia de evaluación y preparatoria de juicio por el asesinato al estilo sicariato de Fernando Villavicencio, candidato a la presidencia de la República, definida para las 09:30 de este martes 19 de diciembre, un pedido hecho por las defensas de los procesados Laura C. y Víctor F. hace que la diligencia se difiera para el 6 de febrero de 2024, a las 09:30.

Este es el segundo diferimiento que llega dentro de un caso que arrancó el 9 de agosto pasado, luego de que Villavicencio, presidenciable de la alianza Construye-Gente Buena, fue asesinado por sicarios que lo esperaban a las afueras de un coliseo al norte de Quito, en el que se daba un mitin político parte de su campaña electoral.

Laura C. y el colombiano Víctor F. son parte de los seis procesados que quedan en la causa, una vez otros siete -seis colombianos y un ecuatoriano- fueron asesinados en Centros de Privación de la Libertad de Guayaquil y Quito, en donde cumplían su órdenes de prisión preventiva. Carlos A., Erick R., Alexandra Ch., Óscar F. y los dos solicitantes del diferimiento de la audiencia son ubicados como parte de los autores materiales del crimen contra el también periodista y exlegislador.

El crimen de Villavicencio se produjo el 9 de agosto pasado, días antes de la primera vuelta electoral del 20 de agosto último. Él abandonaba un coliseo ubicado al norte de Quito cuando varios sicarios dieron marcha a un plan para asesinarlo. Uno de ellos, de origen colombiano, disparó impactando por tres ocasiones en el cuerpo de su víctima. El disparo en su cabeza fue el fatal.

La fiscal de Pichincha a cargo de la causa cerró los 60 días de instrucción fiscal teniendo elementos de convicción suficientes que ubicarían a los trece sospechosos -los siste asesinados y los seis que continuan con vida- en algún nivel de participación en el acto material del asesinato. Pericias a llamadas y mensajes vía celular, cotejamientos balísticos, de voz, de ADN, huellas dactilares, explotación de videos, versiones e incluso el testimonio anticipado habrían servido para establecer las relaciones  previas y posteriores que existieron entre los hoy procesados por el crimen.

Por: www.kchcomunicacion.com