Opinión

AUDACIA ILIMITADA.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

 

Cuando un pollino Socialista Progresista ignorantón simpatizante del Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla, que apenas rebuzna con dificultad, ofrece dar consejos y asesorías a quién no se lo pide, de hecho, sus intenciones tienen el carácter de perversas y más que todo con las características inequívocas de intentar mediante el engaño desestabilizar al país que por ningún motivo le aceptaría sus malévolas intenciones o propuestas impensables e indecorosas.

Casi la totalidad de las pandillas y los grupos delincuenciales están integrados por ciudadanos venezolanos ingresados al país por la vigencia de la mal llamada Ciudadana Universal, debería de llamarse Ciudadanía Delincuencial, otorgada con mala fe, dudosas intenciones y prostituidos intereses durante la Presidencia del prófugo innombrable que hoy quiere dar clases de honestidad y de buen manejo a los gobernantes que lo sucedieron.

La violencia narco delincuencial no era conocida en país hasta el año 2007, en que apareció en la arena política un jovenzuelo con un buen marketing político, financiado por las mafias colombianas y banqueros como Guillermo Lasso Mendoza, que hasta lo invitó a cenar a su hogar, cediéndole la cabecera de la mesa del comedor.

No coma cuento, tampoco no se deje sorprender presidente Noboa, mejor es andar solo que mal acompañado.