Opinión

ASESINOS

Henry Silva/ Guayaquil

“Nuestras vidas comienzan a terminarse el día que nos quedamos en silencio respecto a las cosas que importan”, estas palabras son de Martin Luther King, y son muy reales, si nos quedamos callados ante las cosas que son importantes y afectan a nuestras vidas vamos directamente a nuestro fin y, al fin de la sociedad en que vivimos, por nuestros hijos, por nuestros nietos, amigos y por nuestro pueblo debemos siempre alzar nuestra voz para condenar a quienes atenten contra nosotros.

Estos días que estamos viviendo un brutal ataque de un grupúsculo de ignorantes, resentidos y acomplejados que escudados en tras un petitorio de diez puntos salidos de las vísceras de un oportunista sanguinario engendro del páramo a quien no le importan los ecuatorianos sino agrandar su ego igual que su patrón el resentido social Mameluco Correa, está cometiendo actos delincuenciales que van desde terrorismo a asesinatos

Al indígena Iza no le ha importado cerrar carreteras perjudicando a todos los ecuatorianos que dice defender, al cerrar carreteras se ha generado un caos ya con anticipación planificado por la Bestia 666 protegida por el reino de Bélgica que es por donde entra la mayor cantidad de droga con destino a Europa.

La Bestia 666 se compró un mamerto que solo le interesa el dinero y que se cree el elegido para recuperar los territorios que primero se llevaron los incas, luego los españoles y por último los mestizos; el objetivo de este par de asesinos era botar al presidente Guillermo Lasso para detener la incautación de su negocio de la droga que se está afectando, otro motivo para sacar al señor Lasso de la presidencia es el pánico que tiene porque está próximo a declarar en el juicio que la justicia norteamericana le sigue al ex contralor de lujo de la Bestia, Carlos Pólit, y con sus declaraciones lo hunde.

Aprovechando el resentimiento ancestral que guardan en sus almas los indígenas, la Bestia protegida por el reino de Bélgica y el engendro del páramo alentaron el lado oscuro de éstos y comenzaron los actos terroristas y delincuenciales; lo primero que hicieron fue cerrar carreteras evitando el libre tráfico y como consecuencia de esto comenzó el desabastecimiento de alimentos, de gas, de combustible, de medicinas y oxígeno para los hospitales.

Qué han dejado estos 18 días de vandalismo, muertes, hambre, daños a la economía, pacientes con enfermedades terminales a punto de morir, secuestros, sabotajes, robos y demás violaciones a los derechos humanos de los ecuatorianos, es decir se han cometido delitos penados por la ley que deben ser sancionados, no puede quedar todo lo que ha pasado en el olvido porque están dando pie para que cuando le pique la nariz a algún desadaptado amparado en el derecho a la protesta vandalice el país.

Pero… hoy 30 de junio de 2022 el gobierno del encuentro se entregó a las exigencias de una minoría de indígenas que lo pusieron de rodillas; quedan los daños causados por estos desadaptados que acogieron a los venezolanos enviados por Maburro para desestabilizar la democracia, el tirano asesino venezolano ya se preparaba para venir a celebrar la caída del gobierno constitucional promovido por la Bestia 666 íntimo de Miguel Bosé.

Hoy muchos celebrarán el fin del paro, pero yo siento vergüenza y rabia porque el gobierno del encuentro no encontró la forma correcta de terminar con el vandalismo desatado por una minoría encabezada por el engendro del páramo manejado por la Bestia 666 protegido de los belgas.

Cedió el gobierno y firmó un acta aceptando derogar el decreto 95 sobre hidrocarburos, reformar el decreto 195 sobre la actividad minera, tener una mesa de diálogo con garantes para seguir acuerdos y puntos pendientes, acabar con el estado excepción y reducir el precio de los combustibles 5 centavos, aunque eso no le gustó al engendro del páramo, Iza.

Ecuatorianos, a prepararse para el siguiente paro cuando el engendro Iza reciba otra vez la orden de su jefe Mameluco Correa. Cuál es el saldo de esta movilización “pacífica” más de mil millones, inocentes muertos, otra vez Quito destruida y la vergüenza de ver como un miserable indígena logra lo que su torcida mente y el dinero del mafioso Mameluco Correa le ordenan.