Internacional

Asamblea General de la ONU analiza aumento del uso del veto en el Consejo de Seguridad

NACIONES UNIDAS, La Asamblea General de la ONU debatió este  martes el uso del poder de veto en el Consejo de Seguridad, justo antes del segundo aniversario de una medida especial implementada para supervisar su aplicación.

Esta discusión se produjo poco después de que Estados Unidos vetara la semana pasada la solicitud de Palestina de ser miembro pleno de la ONU.

El presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Dennis Francis, destacó que el Consejo de Seguridad ha luchado por abordar cuestiones críticas de paz y seguridad de manera colectiva en áreas como la Franja de Gaza, Mali, Siria, Ucrania y la República Popular Democrática de Corea.

«En este momento precario de tensiones geopolíticas agudizadas y cuando las crisis actuales y emergentes exigen nuestra acción urgente y decisiva, sería una derogación de nuestro deber como Asamblea General si nos quedáramos inactivos y permitiéramos que el uso desenfrenado del veto paralizara no sólo el propio Consejo sino la capacidad de las Naciones Unidas para responder eficientemente a las cuestiones de paz y seguridad», afirmó.

El poder de veto, un derecho especial de voto, lo ostentan los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad: China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos. Si cualquiera de estas naciones emite un voto negativo, la resolución o decisión queda automáticamente derrotada.

Durante el debate del martes, muchos embajadores señalaron que el veto se ha utilizado seis veces en otros tantos meses con respecto a Palestina y la guerra en curso en Gaza, y algunos pidieron una reforma urgente del Consejo para limitar aún más o incluso eliminar el privilegio del veto.

Al abrir el debate, Francis dijo que se espera que el organismo mundial y el Consejo «trabajen al unísono y dedicados a un propósito general: salvar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra» y que la «iniciativa de veto», aprobada por la Asamblea General en su resolución 76/262 es «un avance significativo para involucrar a todos los miembros en estas cuestiones».

Subrayando el pronunciado contraste entre la necesidad urgente de una acción decisiva y la inacción predominante, que socava el trabajo y la credibilidad de la ONU, señaló que tal vez, a pesar de que el punto muerto del Consejo sea inaceptable, es precisamente por su estado de parálisis que «debemos conservar el impulso».

«Si no hacemos nada, aumentarán las dudas sobre la pertinencia de las Naciones Unidas y la confianza pública en esta institución disminuirá cada vez más, y cada veto emitido será percibido como nuestra incapacidad colectiva para actuar».

Muchos de los más de 50 embajadores en el debate del martes destacaron casos de uso de veto, y algunos miembros permanentes del Consejo defendieron su derecho a ese privilegio.

El representante permanente adjunto de Rusia, Dmitry Polyanskiy, dijo que Estados Unidos ha utilizado su veto cuatro veces para garantizar que Israel permanezca «sin obstáculos» en sus operaciones en Gaza y con respecto a la candidatura de Palestina a ser miembro de la ONU y continúa haciéndolo, contrariamente a la voluntad de la mayoría de Estados miembros de la ONU.

Sin embargo, el veto de Rusia y China a un borrador estadounidense permitió al Consejo adoptar una resolución presentada días después por sus diez miembros no permanentes, pidiendo un alto el fuego durante el Ramadán.

«En consecuencia, era lo único correcto y reflejaba la voluntad de la abrumadora mayoría de los miembros de la comunidad internacional», dijo. «Esa situación es la mejor respuesta posible a quienes critican la existencia del veto de los miembros permanentes».

El derecho de veto es la «piedra angular» de toda la arquitectura de la ONU, y sin él, el Consejo se convertiría en «un órgano que aprueba decisiones dudosas impuestas por una mayoría circunstancial que sería prácticamente imposible de implementar», aseguró.

Añadió que un veto es «la medida más extrema» cuando se han agotado otras opciones y es un derecho inalienable, y su uso no vulnera nada.

Por:  XINHUA