Opinión

ASAMBLEA CONSTITUYENTE.

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

Durante muchos años, escuché el lamento de los policías, justificando su baja eficiencia en el combate al crimen organizado y a la delincuencia común, por carecer de armas, equipo de comunicación, vehículos «tácticos», falta de policías, cámaras de televisión, drones, tecnología, etcétera…

Recibieron como nunca todo lo que solicitaron, armas, comunicación, duplicaron de 40 a 80 mil los miembros de la institución, cámaras, homologaron sus sueldos al igual de los militares, llegando en el grado de generales, a ganar la remuneración de los ministros de Estado, es decir todo lo que pidieron, les fue entregado pese a la crisis que venimos sufriendo desde hace muchos años.

Una conversación con personal de inteligencia de Colombia, me supo comentar, que ya quisieran ellos tener las prebendas que acá reciben los policías ecuatorianos, que además decían ellos, no han sufrido ni el 20% de lo que la policía colombiana ha tenido que pagar como institución, con los capos de las drogas y los grupos terroristas, paramilitares, etcétera…

Pero lo que me llamó mucho la atención de estos señores, fue la interrogación que me hicieron, acerca de cómo nadie se pregunta, quienes son los líderes y capos de los carteles y bandas del narcotráfico y del crimen organizado, y porqué la Policía los protege, comunicando los nombres de los integrantes de todas esas organizaciones, sus ramificaciones, vínculos con autoridades, etcétera, etcétera…

Apenas ustedes siempre capturan los choferes, algún guardián, mandos medios, que en su mayoría siempre son beneficiados con sobreseimientos, y ese círculo vicioso se convierte en virtuoso para las mafias…

Bueno me he quedado realmente frustrado, avergonzado, golpeado, llegando a la conclusión, que definitivamente somos rehenes de nuestros demonios, miedos, indiferencia, y que cambiar esta realidad, no será nunca exitosa ni posible, si no efectuamos una total reingeniería desde arriba hacia abajo, en todos los niveles del sistema penitenciario, fiscalía, función Judicial, asambleístas, en todo el Estado, de manera qué, solo una asamblea constituyente, podría ordenar una refundación integral y total, de esta profunda crisis y grave situación que atravesamos…

Toda propuesta venga de donde venga, será una Aspirina y no causará más que pérdida de tiempo, oportunidades, situación que sólo beneficia a los criminales y a los corruptos, que pondrán el grito en el cielo, para que nada cambie, y utilizarán todo su poder económico, para comprar medios, líderes de opinión, políticos, para sugerir y proponer alguna reformita cosmética, les darán algunas toneladas de harina, disfrazadas de bloques con sustancias sujetas a fiscalización, y seguirán seguramente, acumulando más y más riqueza…

¿Será que en algún momento despertaremos de esta pesadilla y los políticos, fiscales, jueces, militares, y policías defenderán los intereses de todos los buenos y de la República?

 

Semper Fi.