Opinión

ARROZ VERDE O SOBORNOS

En definitiva son exactamente la misma porquería delincuencial. El trámite judicial ya pasa los 200 días y los avances hasta ahora son más lentos que una tortuga encadenada, llenos de leguleyadas e irregularidades diarias que favorecen a los 26 ex funcionario de la década perdida incluyendo algunos empresarios implicados.

Los defensores de la banda mafiosa actúan de forma uniforme siguiendo un patrón que los lleva a  la impunidad, abusando de las innumerables postergaciones y recusaciones que favorecen como está preparado al Capo de la Camorra y algunos de los pillastres, él se encuentra prófugo de la justicia que con su poder y dinero se ha convertido en intocable, además imposible de extraditar por la protección foránea  que goza por ser un activo militante del comunismo internacional.

Debería haber, y si no la hay, crear una solución jurídica que reemplace a los defensores viajeros, enfermos o vagos, que mientras viajan,  se enfermen o vegeten sean legal  y momentáneamente reemplazados hasta que se puedan reincorporar a la defensa de sus clientes, o aplicar la ley y designarles un defensor público.

Al paso que vamos se terminará el actual período presidencial y no pasará nada,  las palabras de oferta del combate a la corrupción se las llevará el viento como se llevó los billetes de los impúdicos Revolucionarios Socialistas del Siglo XXI.