Economía

Argentina pagará bonos de deuda reestructurada

 El magistrado declaró al país en desacato y le prohibió realizar algunos pagos de deuda reestructurada hasta tanto Argentina acate su sentencia.

BUENOS AIRES.  El Gobierno argentino depositará  vencimientos de deuda reestructurada como estaba previsto, dijo a Reuters una portavoz del Ministerio de Economía, en medio de una brutal batalla judicial que llevó al país austral a suspender la semana pasada a la filial local del banco Citigroup como agente de pagos.

El pago total será por cerca de $163 millones según una fuente de un banco oficial que tiene conocimiento de la operación-, de los cuales $3,7 millones  serán procesados por la Caja de Valores, que reemplazará a Citibank Argentina tras la suspensión impuesta el viernes por la Comisión Nacional de Valores (CNV).

“El pago se procesa normalmente como todos los anteriores”, dijo a Reuters una portavoz del Ministerio de Economía.

El país austral acusó la semana pasada a Citigroup de violar leyes locales al sellar un acuerdo con acreedores que demandan al país en Estados Unidos por sus tenencias de deuda impaga tras una millonaria cesación de pagos en el 2002.

El acuerdo alcanzado entre Citibank y los denominados “holdouts”, avalado por el juez Thomas Griesa de Nueva York que interviene en la disputa legal, sólo permite el procesamiento por parte de Citibank pero no del resto de los eslabones de la cadena de pagos, por lo que, según Argentina, no asegura a los bonistas que reciban el vencimiento.

La Caja de Valores de Argentina informó  que tras la suspensión dispuesta a Citibank en el mercado de capitales los pagos a bonistas serán acreditados en las subcuentas comitentes de cada uno de los tenedores.

La entidad aclaró que se “incluye el pago correspondiente al 31 de marzo de 2015 del bono Par en dólares y pesos, de la República Argentina, cumpliéndose de esta manera con el cronograma de pagos de los mencionados bonos”.

La disputa con algunos tenedores de bonos, que lleva años, comenzó a pesar de que el Gobierno argentino abrió canjes de deuda en el 2005 y el 2010, que implicaban una fuerte quita y fueron aceptados por el 93 por ciento de los acreedores.

Los fondos conocidos como “holdouts” o “buitres” no aceptaron la reestructuración y recurrieron a la justicia de Estados Unidos para buscar la cancelación del total de la deuda.

Argentina, la tercera economía más grande de América Latina, cayó a mediados del año pasado en una nueva cesación de pagos tras la negativa del país de pagar a los demandantes unos $1.600 millones ordenados por Griesa. (Reuters/ La Nación)