Opinión

Arbitraje y “elegidos” en el fútbol

Jorge Gallardo Moscoso/Guayaquil

No es nuevo, no lo ha sido nunca, pero, lo importante es saber si algún día desaparecerá. Unos creían que con el VAR acabaría; otros, mal pensados, dicen que será peor.

 Lo cierto es que –parece que es así, porque no hay prueba escrita-, la Confederación Sudamericana de Fútbol, más conocida como la CONMEBOL, tiene un escalafón de “calidad” de los países miembros y “dispone”, en consecuencia, que los árbitros de la región, más quienes han sido designados como responsables del VAR (Video Assitant Referee, árbitro asistente de video), sin distingo de nacionalidad, piten y colaboren (viendo imágenes de televisión) “pensando siempre” en esa lista, para que no se produzcan “sorpresas”. En conclusión, lo que le interesa al organismo rector del balompié sudamericano, es que el escalafón se mantenga tal cual ha sido concebido y no se ponga en riesgo los altísimos y jugosos intereses (económicos) que existen de por medio.

 En estas semanas de eliminatorias mundialistas (Catar 2022), tras un empate de Uruguay –que debe tener un destacado lugar en la lista-, su director técnico, Óscar Washington Tabárez –un hombre respetado y respetable-, decía que “si seguimos así habrá que poner un VAR del VAR en el fútbol mundial”. Pues un gol legítimo le fue anulado a su equipo y, en consecuencia, según él, fue perjudicado. No sé qué pensará el resto de entrenadores, sobre todo los que no lo dicen, pero sí saben en qué sitio de la lista se encuentra el país que dirigen. En cambio, el que sí lo dice, sí sabe y por eso pega gritos de reclamos –que se escuchan en el planeta todo-, es el hincha, ese que ve todos los partidos. Sin embargo, su voz no sólo encuentra oídos sordos, es despreciada.

 A veces, no pocas sino muchas, lo que hacen los árbitros frustra, decepciona, produce impotencia. A lo mandamases del fútbol, con seguridad, los alegra, los estimula en la injusticia. (No ocurre sólo en las eliminatorias, también se replica y muy bien en los torneos domésticos. ¿O no?).