Opinión

Aquí está el texto corregido con la ortografía y la puntuación corregidas:

Dr. Franklin Verduga Vélez / Guayaquil.

 

El presidente, impreciso, desinformado y por la pendiente. – Noboa, el jefe de estado, habló en una cadena radial de Guayaquil. Estaba junto a él su desconocido ministro de gobierno y la asesora de comunicación. Supuse que esa compañía le daba sustento informativo verificado y, sobre todo, conocimiento en sus conceptos. Me equivoqué. Desde mi humilde columna de opinión y en consonancia con las decisiones del partido al que pertenezco, lo apoyé con firmeza y decisión en el balotaje donde todas las fuerzas democráticas directamente, o sin decirlo, votamos por él para derrotar a la candidata del correísmo. Su juventud y formación académica inspiraban esperanzas y tranquilidad.

En los primeros meses del corto mandato que le otorgamos en las urnas, lo hizo bien contando con el apoyo del presidente del parlamento y de la mayoría legislativa que le facilitó la aprobación de leyes económicas urgentes y de respaldo a su programa de lucha contra la delincuencia internacional y el narcotráfico. Los números de aprobación en las encuestas que indagaban el clima social y la opinión sobre su gestión tenían amplio respaldo, frente a la política correísta comprometida con ese pasado oprobioso.

En mi trabajo anterior preguntaba qué le pasa al presidente que en menos de 2 meses viene fallando, cometiendo errores y equivocándose incluso con datos que son públicos y no sujetos a especulaciones, lo que empieza a sentirse en las mediciones donde su credibilidad y apoyo caen estrepitosamente. No hablaré de medidas económicas que son discutibles sino sobre hechos que increíblemente pone al revés. Pruebas al canto. Dijo que varias fuerzas políticas que según su discurso representan al viejo país estaban oponiéndose a su proyecto de ley sobre aumento de penas en la ley para castigar a la delincuencia. Falso, absolutamente. Todos los partidos y movimientos representados en la asamblea votaron por el texto que envió el ejecutivo sin cambiar siquiera una coma.

En la entrevista, expresó que los socialcristianos, en acuerdo con el correísmo, querían salvar al repudiable ex presidente del consejo de la judicatura Wilman Terán. ¿Pero será posible que ni siquiera lea los periódicos o escuche noticias en TV para saber que el PSC votó en la comisión y hoy en el pleno de la asamblea sus legisladores mantienen el juicio político y que votarán a favor de la destitución y enjuiciamiento al ex presidente del CNJ, como lo hicieron todos para derrotar la maniobra del correísmo que luchaba por archivar el tema? Como estoy fuera de la acción política activa, no conozco qué pasará con el juicio a la canciller, pero él se adelanta afirmando que el socialcristianismo votará por su destitución. ¿Y qué pasará con su ya devaluada opinión si eso no ocurre? Debo decirlo más que por conocimiento, por experiencia. Es mejor que el presidente Noboa siga como antes en silencio porque sus gazapos lo arrastrarán más aún por la pendiente de perder lo que todavía le queda de credibilidad.

Y finalmente, si es cierto que va a la reelección, que le concede la ley, no se ha detenido a pensar que está dinamitando los puentes de comunicación con fuerzas que necesitaría imperativamente en una eventual segunda vuelta. Como van las cosas, es difícil que sea candidato y mucho menos que llegue a disputar un balotaje.