Ciencia

Animación española se prepara para su gran puesta de largo en Europa

La industria española, que se espera crezca a un ritmo del 19 % anual hasta alcanzar los 879 millones de euros (964 millones de dólares), es competitiva en productos desarrollados.

LYON. La animación audiovisual española, invitada de honor a la 55 edición del Festival de Annecy, prepara su asalto dentro de cien días a esa pequeña localidad de los Alpes franceses que cada verano se convierte en la cima europea para los dibujos animados.

“El sector ha alcanzado un grado de madurez en España que ha permitido ser país invitado en Annecy, que es un hito histórico”, explicó a Efe Manuel Cristóbal, productor en Dragoia y vicepresidente de Federación de Animación (Diboos).

Cristóbal, productor de “Arrugas” o “Memorias de un hombre en pijama”, se explica en el Cartoon Movie de Lyon, plataforma de negocio que congrega a 700 profesionales de la animación europea en esa señorial ciudad del este de Francia donde confluyen el Ródano y el Saona.

Por eso sorprende la escasa presencia española en ese foro financiado por la Unión Europea en el que se exhiben 60 proyectos de animación de 34 países que suman un presupuesto de 380,7 millones de euros. Solo “Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo”, ganadora de dos premios Goya, ha pasado el tamiz.

“Extrañamente escaso”, comenta a Efe el máximo responsable de Cartoon Movie, Marc Vandeweyer, quien apela a la valoración independiente del comité de selección, que juzgó que el resto de proyectos presentados no tenían nivel suficiente.

Sin embargo, otras fuentes apuntan a que varios proyectos de envergadura que se preparan en España no han querido “quemar etapas” y se pliegan a un disciplinado calendario de promoción para rentabilizar las inversiones, de unos 10 millones de euros (10,9 millones de dólares) por largometraje.

“Esto es como un pescado. Tiene que estar fresco”, concede un veterano de la industria, que coincide con muchos de sus colegas en que el sector está cada vez en mejor forma, después de éxitos con estilos tan diferentes como “Planet 51” (2009) o “Chico y Rita” (2010), que fue nominada al Óscar.

A pesar del IVA cultural del 21 %, demonio unánime para el sector cinematográfico español, el cine familiar de la animación ha resistido en taquilla a la crisis y la recaudación en 2015 parece sólida. (Efe/ La Nación)