Opinión

Andrés Páez…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

He querido designar este comentario con el nombre de Andrés Páez, como símbolo de lucha, resistencia, constancia, fuerza, valor, en estos tiempos en que las redes son asaltadas, por un ejército de piratas, bandidos, troles, borregos, insultadores, fanáticos, que hacen casi de la lectura, un difícil camino por recorrer, ante tanta desinformación, degeneración del lenguaje, ofensas, mediocridad y demasiada ignorancia…

Pero encuentro también y por eso lo relievo, escasos pero muy dignos representantes de la decencia, dignidad, lealtad a sus principios, dignos hijos de Cervantes, oradores excelsos, de cuyas lecturas, mensajes y videos, encuentro la razón de ser para seguir buscando como Diógenes el cínico, a hombres honestos, hombres (mujeres incluidas) de verdad…

Hay toda una tormenta desatada por años de excesos, despilfarros, inconsciencia, que han producido todo este estado de alarma, grave crisis, decadencia y declinación, violencia, muerte, tragedia, que, asociado a la pandemia mundial generada por el covid19, no podría ser más dramática y patética nuestra existencia y sufrimientos, en estos tiempos de supervivencia obligada y forzada…

Ante esta apocalíptica visión, debemos confiar en aquellos que, como faro, nos indican el peligro, sugieren con su luz en esas borrascosas tempestades, arribar a puerto seguro, llegar a nuestros destinos, librarnos de aquellos que no colaboran, y que insisten en hacer naufragar nuestras ilusiones y esperanzas, con subterfugios, utopías, espejismos….

Andrés Páez, viene siendo desde mucho tiempo, en el panorama político, un líder, un luchador, un hombre modelo a seguir desde su visión ideológica y principios, que pese a las persecuciones y difamaciones que sus adversarios y enemigos le han proferido, nunca se ha amilanado, retirado o ha visto el camino de los cobardes, como salvavidas para cesar en la lucha que solo los guerreros y héroes de verdad, jamás abandonan ni con la muerte…

Espero no haberme equivocado, escogiendo a Andrés Páez, como uno de los HONESTOS y distinguidos ciudadanos, que con lupa o con lámpara tenemos que seguir buscando, para que sean ellos, y no los avivatos, los que tomen la caña o el timón del Barco, y nos conduzcan con seguridad, idoneidad, y confianza hacia la luz y el encuentro.

Semper Fi.