Opinión

Análisis del Sector Agropecuario del Ecuador

Guido Kuonqui Alcívar /Bahía, Manabí.

Antecedentes

Ecuador es un país mayoritariamente dedicado a la producción agropecuaria, tanto es así que el 30% de la PEA se dedica a estas labores.

Los productos agrícolas más destacados son: cacao, arroz, maíz, palma aceitera, banano, entre los principales, siendo el segundo y el tercero los que mayormente se consumen en el país, pero a lo largo del tiempo ha habido inconformidad principalmente en los productores, ya que, debido a la estacionalidad de las lluvias, hay oferta de productos al terminar la época invernal; Y al no tener infraestructura de proceso o capacidad de almacenamiento, los productos son vendidos a precios bajos.

Otro de los temas es el bajo nivel de asociatividad y su posterior gobernanza lo que ha resultado en gremios y/o cámaras de agricultura con bajo nivel de inclusión y de desarrollo sostenible.

Ya más de 4 décadas desde que Ecuador volvió a la democracia, no se han establecido políticas agropecuarias de largo plazo.

Propuestas

Los lideres ecuatorianos deben aplicar el marco legal vigente, hay un gran número de leyes para el sector agropecuario, son más de treinta, que no se las aplica mayormente o si se lo hace es de forma parcial.

Vamos a citar unas pocas:
1. Ley de Centros Agrícolas y de Cámaras de Agricultura.
2. Ley de Fondos Gremiales Agropecuarios,
3. Ley de Pesas y Medidas,

Por ejemplo, la Ley de Fondos Gremiales Agropecuarios tiene más de 20 años, pero prácticamente no se la implementa, incluso ahora con el alto porcentaje de bancarización y tecnologías de información y computación. Con recursos que se pueden destinar a investigación y desarrollo, regulación de mercado y apoyo crediticio, para el caso del arroz, desde el 2015 se hubieran generado aproximadamente US$ 32 millones de dólares.

En lo referente a la Ley de Centros Agrícolas y Cámaras de Agricultura, falta mucho la gobernanza, sin desmerecer la actitud y aptitudes, de algunos titulares de las cámaras fueron elegidos por un comité de sus integrantes y no por elecciones como lo estipula la respectiva ley.

El tema de calidad, los pesos y medidas se adjunta documento que con el precio mínimo de sustentación de US$ 14.60 para el maíz en el 2021 el agricultor pierde alrededor de US$ 2.92/qq es decir el 17.91%, el detalle se puede observar en la tabla 1.

Pérdidas que en el 2020 representaron para los agricultores 259,661 toneladas métricas con un valor de US$ 93,429,744.50.

Es difícil comprender que ya estamos en la semana No 8 del 2022 y aún no se ha definido el precio mínimo de sustentación del maíz, para este año; es un hecho que los  productores, industriales no se han puesto de acuerdo en el referido precio, por el lado de los industriales estos desean mantener el mismo PMS del 2021 en US$ 14.60/qq cuando es de conocimiento que los fertilizantes que es aproximadamente el 30% de los costos de producción se elevaron de manera ponderada en un 73%, por solo citar uno de los insumos necesarios para la producción.

Con la tabla 1, se demuestra que, de aplicar normas internacionales de calidad en el caso del maíz, se logrará reducir en un 2.5% las pérdidas para los productores de la gramínea, los industriales no tendrían objeción, ya que todo el maíz importado llega con esos parámetros de calidad.

De aplicarse la Ley de pesas y medidas vigentes en la actualidad, se mitigarán las pérdidas en un 9.28%, considero que la aplicación de estas leyes y parámetros de calidad, tendrán un efecto inmediato en el sector agropecuario.

El tema es que todos los que participan en las diferentes cadenas tienen que tener como meta el desarrollo sostenible, donde todos los integrantes deben beneficiarse en conjunto, no solo los que procesan, industrializan o exportan, ya que, de continuar el modelo actual, sucederá lo que paso con la caficultura y su industria, de más de 400,000 hectáreas y de 2,300,000 sacos exportados actualmente solo hay menos del 10% de esa área y con exportaciones inferiores a los 200,000 sacos.

Como se observa en la distribución de las UPA´s el 75.5% son productores menores de 10 hectáreas, es decir Ecuador como en todo el mundo es minifundista, y hay que incentivar y crear el marco jurídico adecuado con una transferencia de tecnología para poder garantizar la seguridad alimentaria de los más de 18 millones de ecuatorianos, y seguir generando divisas (más de US$ 7,450 millones de dólares) tan necesarias para nuestro sistema económico.

Pero el agricultor con la asistencia técnica estatal y privada bajo el enfoque de Administración Eficiente, que recibirá podrá en el corto, mediano y largo plazo mejorar su situación económica y social, lo que evitará que vaya a engrosar los cinturones de pobreza de las urbes ecuatorianas, lo que incrementa la problemática social imperante actualmente