AMORES ¡Libertad!
Dr. Orlando Amores Terán/Quito
TRAIDORES ANTIPATRIA
(I)
Miserables, acomplejados, resentidos sociales, progresistas siniestros, luciferinos, cretinos romantizadores del terrorismo musulmán y del narcoterrorismo hispanoamericano.
Son todos éstos, enemigos de Occidente, enemigos de nuestra cultura de origen judeocristiano, grecorromano, son satánicos, son la demostración de la estúpida incoherencia sometida de modo servil, a los bastardos intereses del terrorismo islámico y del narcoterrorismo hispanoamericano.
Toda manifestación pro Irán, pro Gaza, pro islam, debería ser calificada como antipatria, porque estamos en una guerra contra el terrorismo musulmán iraní, que de ganar el conflicto nos desaparecerán a Occidente, a quienes nos consideran “infieles”, y lo que quede, lo esclavizarán, en cumplimiento del corán, suras 8:12, 9:29; 47:4. ¡Lean y entiendan contra qué enemigo pelean!
Da vergüenza ajena constatar el síndrome de trastorno mental anti Trump, el comportamiento psicopático favorable al terrorismo islámico en varias personas obtusas, inclusive en algunos «expertos» en geopolítica, que pone en evidencia una falta permanente de empatía con los valores de Occidente, un trastorno de personalidad, orientado a favorecer los intereses del terrorismo islámico, en perjuicio de los propios intereses de la cultura occidental a la que deberían defender y preservar del avance agresivo del terrorismo musulmán. Que es lo que debería preocuparles, en lugar de hacer apología de los ataques de los terroristas islámicos.
Su retórica humanitaria es una estupidez, frente al terrorismo.
En la Constitución de EEUU la traición a la patria consiste “en unirse a sus enemigos, dándoles ayuda…” Artículo III Sección 3
Dar ayuda comporta: realizar acciones para aliviar, apoyar, solucionar.
Es inobjetable que convocar a manifestaciones contrarias al presidente de EEUU, mientras dirige una guerra, es un apoyo al enemigo.
Como también es incontrastable que hacer apología de los actos de guerra del régimen terrorista iraní, constituye un apoyo moral que reivindica el terrorismo, confundiéndolo a propósito, para generar adhesión, con la magnificencia de la antigua Persia, que nada tiene que ver con el Irán contemporáneo dirigido por el terrorismo musulmán.
