AMORES ¡Libertad!
Dr. Orlando Amores Terán/Quito
LO INDIO FUE INVISIBILIZADO CON LA “INDEPENDENCIA” (4)
El símbolo de la “resistencia indígena”, José Gabriel Condorcanqui, fue educado con esmero, como toda la nobleza inca, en el colegio jesuita San Francisco de Borja del Cuzco. Aprendió español y quechua (“runa shumi”), porque como inca se comunicaba en su propia lengua, el puquina. Estudió latín, practicó esgrima y equitación.
Fue cacique de los pueblos de Surimana, Pampamarca y Tungasuca. Por ser descendiente de la realeza inca, no fue un “esclavo oprimido” que se rebeló contra el español opresor; todo lo contrario, gozaba del reconocimiento de la Corona española de sus fueros, tierras, títulos, negocios y privilegios.
No luchó en contra de los “atropellos del Imperio Español infligidos a los indígenas”, sino para que se restituya el poder de los incas en la administración de los españoles; para que se incluya a los españoles nacidos en Perú en la administración del Imperio; para que se cumplan las Leyes de Castilla y de Dios. Como siempre, los culturetas siniestros adoptaron la narrativa comunistoide posterior, que lo presenta como un “defensor de los indígenas oprimidos”.
Es el primero en proponer que los hispanoamericanos debemos hacer parte del gobierno español en Hispanoamérica. De ahí que su lucha sea importante y constituya un proscenio independentista anterior a la secesión de Bolívar. Y por esa misma razón, la Corona española reaccionó con tanta violencia que lo descuartizó, asesinó a Micaela Bastidas, su mujer, y ordenó “borrar el linaje de los incas” a partir de 1781, para evitar nuevos levantamientos. Porque, al reconocerse descendientes de los incas, les correspondía reclamar la administración de estas tierras. De ahí que, antes de morir, dijo:
“Qutimusaqmi hunu macanacuypi casha” (“Volveré y seré millones como espinas”).
No obstante, no son comparables —ni mucho menos— la lucha y muerte de José Gabriel Condorcanqui con la extorsión terrorista de los actuales dirigentes indígenas, auspiciada por el narco-terrorismo internacional. Detrás de octubre 2019, junio 2022 y septiembre 2025 están los intereses esclavistas, destructores de la iniciativa privada, del Foro de Sao Paulo, del matarife de Caracas y del mayor canalla antipatria y ladrón de Ecuador.
No podemos comparar el proscenio independentista que comporta la lucha de Condorcanqui con la táctica extorsiva impuesta por el Foro de Sao Paulo para tomarse Ecuador a través de sus peones, como lo hizo en Chile con los mapuches. Tampoco se la puede comparar con la lucha de Daquilema, en contra del robo de la tierra y el abuso tributario de los diezmeros, que esquilmaban a los indígenas desde la secesión denominada “independencia”.
No hay que romantizar los temas indígenas. Hay que analizarlos de acuerdo con las circunstancias objetivas. No son luchadores sociales; Iza y su entorno son politiqueros mariateguistas, adeptos a prácticas terroristas, peones del narco-terrorismo internacional.
Los indígenas deben comprender inteligre —ver dentro— que nuestra fortaleza está en el mestizaje, no en la exclusión racista minoritaria: “Hunu macanacuypi casha”.
Solo así, somos millones como espinas.
