Opinión

AMORES ¡Libertad!

Dr. Orlando Amores Terán / Quito

ESTATALISMO O MERCADO

El mercado libre no es equilibrado, nunca es perfecto. El mercado es una actividad humana espontánea y voluntaria, estimulada por la creatividad que impulsa la coordinación entre personas e intereses. Así lo identificaron los escolásticos del siglo de oro español y posteriormente lo asumió la escuela austriaca.

Por lo tanto, este proceso no puede ser sustituido por el estatalismo, que ha destruido todo, incluso la familia con la cual compite, pues esta es la primera organización social que atiende las necesidades básicas de sus miembros y constituye la fuente primaria de protección social.

Es por eso que el Estado intenta debilitar a la familia, considerándola su rival en cuestiones de atención social y lealtad. Para ello, se esfuerza por asumir el cuidado de las personas desde su infancia. Utiliza todos los medios para romper los vínculos familiares, obligando a los niños en edad escolar a asistir a escuelas de adoctrinamiento, donde se diluye la lealtad familiar y se orienta hacia el Estado.

Construyen lo que denominan «estado de bienestar», «justicia social», como parte de una ingeniería social destinada a hacer que las personas dependan cada vez más del Estado. Este narco-Estado también ha corrompido la «democracia» al institucionalizar la corrupción, la mentira, la compra de votos y el fraude electoral, financiados con el dinero robado a través de impuestos.

Por tanto, la lucha actual se centra entre el bien, representado por ideas como el respeto a Dios, la vida, la libertad, la propiedad privada, la familia y la Patria; y el mal, encarnado en la presencia, intromisión y coacción sistemática del narco-Estado corrupto. Es la lucha por la libertad.

La escuela española, cuyos conocimientos del siglo de oro inspiran a la escuela austriaca de economía, nos permite distinguir esta trampa del liberalismo clásico basado en «modelos de equilibrio» que promueven el estatalismo y la ingeniería social.