Opinión

AMORES ¡Libertad!

Dr. Orlando Amores Terán/Quito.

 

La banda del BUTRÓN.

 

La política es la síntesis de la moral de una sociedad. Por tanto, si hay corrupción política es porque la sociedad está putrefactada moralmente. De allí la razón de la tenue reacción social, porque la corrupción es lo habitual.

La corrupción en el régimen de partidos políticos, financiados por el Estado, con elecciones cada dos años, hace parte del sistema.

Pero la corrupción se generaliza a partir de la década infame 2007-17, cuando se instaura la estructura jurídica narco-Estatal.

En el narco-Estado, la corrupción es el factor predominante de la administración pública. No puede ejercerse el mandato sin corrupción, sin atraco, sin reparto, a ello denominan «gobernabilidad» y para lograrlo, institucionalizaron la corrupción en la Carta Chávez, a través de Constituyente que actuó como butrón, penetrando la legislación nacional para cooptar todo, mediante la Función de Transparencia y Control Social. La estructura jurídica narco-Estatal es destructiva. El régimen que la mantiene vigente también se vuelve nocivo para la Nación. A este respecto opinaba Jefferson: «Cuando una forma de gobierno se haga destructora, el pueblo (del que forma parte la fuerza pública), tiene el derecho a reformarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno, y a organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrecerá las mayores probabilidades de alcanzar su seguridad y felicidad.»