Opinión

AMORES ¡Libertad!

Dr. Orlando Amores Terán/QUITO

 

CEGUERA SERVIL

La causa de la corrupción se debe al exceso de intervención estatal, actualmente hay cinco funciones estatales, dos adicionales a las tres históricamente admitidas, de las cuales la Función de Transparencia y Control Social, coopta todo, designa todo, a través de su órgano ejecutor el CPCCS, por medio de «exámenes de conocimiento, méritos y oposición», orientados a que sean los vinculados al narcoterrorismo internacional, autodenominado socialismo del s. XXI o al hampa política que está coludida con el hampa común, los «mejor puntuados». De ese modo tuvimos un «Contralor de lujo», 100/100 en dos examinaciones, que ahora está en la cárcel. A ello hay que agregar la prohibición de portar armas, lo cual impide a los ciudadanos precautelar su vida, la de su familia, sus bienes propios y los de la Nación, ello comporta vulneración permanente de los derechos de libertad y propiedad.

Debemos entender que cuanto mayores son las prohibiciones, mayor es la posibilidad de corrupción e inseguridad.

La corrupción, la inseguridad, son producto de la dinámica perversa del Estado ladrón; en el caso de Ecuador, de la perversión del narcoestado ladrón y asesino, generador, además, de hiperinflación legislativa, puesto que desde el siglo de oro español sabemos por Juan de Mariana «que cuando las leyes son muchas y como no todas se pueden guardar, ni aún menos llegar a saber, a todas ellas se pierde el respeto».

Sin embargo, pese a que no se cambia la estructura propiciadora de la corrupción e inseguridad, igual que Malco, quien actuó en venganza porque le cortaron la oreja, propinando una bofetada a Jesús, mientras se encontraba atado e indefenso; del mismo modo, los torpes poseídos del sentimiento más rastrero y enceguecedor, el servilismo al poder, atacan a toda persona indefensa que busca un cambio estructural, positivo para el país y pone en evidencia los errores, traiciones, desaciertos del régimen, exigiendo con voz destemplada: «respeten al señor presidente, que está construyendo un nuevo Ecuador, enfrentando a las mafias, reactivando la economía».

Parece mofa, pero el servilismo está complacido.