Opinión

AMORES ¡Libertad!

Orlando Amores Terán/ Quito

SUBSIDIAR LA DEMANDA NO LA OFERTA Y CONTROLAR LA VIOLENCIA CON MAYOR HABILIDAD QUE EL HAMPA

El Estado «per se» es ladrón. Sustrae nuestros ahorros a través de impuestos.

Quien ejerce mandato con responsabilidad, con honestidad, tiene el deber de hacer del Estado, menos ladrón; seguir sustrayendo el ahorro de las personas, a través de tributos, pero para bien invertirlo en defensa externa, seguridad interna, justicia penal y para subsidiar la demanda de educación y salud, no la oferta.

Subsidiar la oferta significa gastar en más escuelas, más universidades, más hospitales.

Lo que hay que hacer es repotenciar lo que existe, y destinar a pagar individualmente la pensión para estudios y el tratamiento médico a quienes lo requieren.

Ello comporta ahorro, porque impide gastar en más construcciones, en más burocracia. Ese dinero, en lugar de derrocharlo en más burocracia y edificios, se lo invierte en modernizar los equipos, mejorar las instalaciones existentes y en establecer un fondo para otorgar atención personalizada, comprobando la demanda específica.

Debe organizar un plan piloto para transferir a los médicos, enfermeras, trabajadores, los hospitales, a precio de mercado, con facilidades de pago, hipotecando al Estado los bienes, hasta que cancelen el precio convenido; de igual forma hay que proceder con las unidades educativas. Se debe transformar a la burocracia en empresarios, dueños de su destino, no mantenerlos parasitando a los contribuyentes.

En otro orden, no puede ser pacifista quien desee ejercer un mandato firme, porque el pacifismo no se genera sino a partir de que se logra controlar la violencia; y la mejor forma de controlar la perversidad y la violencia, es a través de hombres con valores, bien entrenados, con mayor habilidad en la violencia que el hampa perversa.