Opinión

AMORES ¡Libertad!

Orlando Amores Terán/Quito

 

SUPERVIVENCIA DE NUESTRA TATARABUELA AZORELLA

Donde hay abundancia existe competencia, donde hay competencia sobrevive el más fuerte.

Pero cuando la pobreza arrecia, por condiciones dramáticas extremas como la vigencia del narco-Estado ladrón y asesino, debemos aprender de nuestras «tatarabuelas», las plantas, cuyas reglas nos revelan el secreto de la supervivencia, por ejemplo: la almohadilla «Azorella pedunculata» que crece en el infértil páramo, es una planta con forma de cojín, en cuyo interior, la temperatura es más cálida que en el exterior, lo cual crea un microclima que permite que varias especies prosperen, las mismas que perecerían si no se apretujan entre si para conservar y compartir el agua y el calor, de este modo alberga a una multitud de criaturas diminutas, formando un ecosistema capaz de vivir de manera autónoma. Este comportamiento ecológico, nos demuestra uno de los mecanismos más efectivos de apoyo en el mundo natural.

En la sociedad humana, cuando hemos perdido los valores, cuando todas las instituciones están moralmente deterioradas, cuando el Estado es una cueva putrefacta de latrocinio y corrupción, cuando nos queda muy poca ética; la Nación solo puede sobrevivir y recuperarse, si somos capaces de identificar al narcoterrorismo internacional como nuestro común enemigo y en consecuencia, apoyamos unos a otros, para neutralizar su criminal presencia, como la Azorella actúa ante el suelo infértil y el clima gélido.

Todos debemos estar conscientes que nadie, de modo aislado, es más fuerte, frente a las circunstancias actuales, salvo que haga parte del narcoterrorismo. Si no actuamos unidos contra el poderoso enemigo que es el narcoterrorismo internacional, infiltrado en el narcoestado, convertido en una montaña yerma, gélida, llena de peligros, generadora de inseguridad, corrupción, fraude electoral, injusticia, impunidad, miseria. Si no imitamos el mecanismo de supervivencia de la «Azorella». Nuestro destino nos aproxima a lo que son las narcodictaduras de Cuba y Venezuela.

Jamás digan que no se les advirtió de todas las maneras, desde que comenzaron a construir el narcoestado plurinacional oclocleptocrático vigente.