Opinión

AMORES ¡Libertad!

Dr. Orlando Amores Terán/Quito

 

 

¿QUE QUIÉN SOY?

 

No hago parte del hampa política. No recibo ninguna prebenda del Estado. A los 67 años, vivo de mi propio emprendimiento; hago parte de una mayoría de gente común, silenciosa, libre, que no tiene comportamiento de rebaño, que no sigue a nadie que no sean sus ideas de respeto a Dios, libertad, propiedad privada, familia y Patria. He estudiado, para devolver a la sociedad lo que aprendí, gracias al esfuerzo de mi familia, mis acciones cívicas lo demuestran.

No le debo nada al Estado ladrón.

No me perturban las críticas, solo ponen en evidencia la debilidad de aquellos que hacen parte del narcoterrorismo controlador, no obstante, hemos logrado lo que nadie ha hecho, tenemos un instrumento jurídico idóneo para sacar al país del narcoestado en que se encuentra. Es lógico que los prebendarios del sistema narco estatal nos ataquen, se sienten amenazados por nuestra propuesta jurídica.

Ellos defienden el narcoestado envilecedor, intervencionista, hambreador, que se  sustenta en la perversa, torpe e irresponsable premisa: «donde hay una necesidad, surge un derecho». No entienden que las necesidades son infinitas, que para satisfacerlas es necesario pagar, que para pagarlas hay que sustraer el ahorro de otros; mientras que los recursos son finitos, por tanto, limitados, escasos. Son incapaces de comprender que ello se resuelve con liberación de precios, desregularización, con propiedad privada, con más mercado, sin intervención estatal. Ya sucedió el «milagro» en Argentina, de 1895 a 1930 y en Alemania Occidental, como consecuencia de la segunda posguerra, de 1946 a 1975.