Opinión

AMORES ¡Libertad!

Dr. Orlando Amores Terán/Quito

 

PARA RECUPERAR EL HUMANISMO

 

Todo discurso humanista por los niños abandonados, por los niños asesinados, genera sensibilidad en quienes no estamos con los estómagos vacíos.

Pero es carente de sentido, para el gamín, para el gamberro, que disputan la basura de los restaurantes, con los perros y las ratas.

Sensiblero, para el micro traficante, para el jefe de cuadrilla de sicarios que necesitan a esos niños para que engrosen sus ejércitos.

Inviable, en un sistema jurídico narco-Estatal como el que vivimos en Ecuador, donde el hampa política está coludida con el hampa común, con el crimen organizado y con el narcoterrorismo internacional.

Primero hay que desbaratar el andamiaje proclive al adoctrinamiento de izquierda, que no es educación; propenso a destruir la disciplina, la tradición, la moral y la organización de la fuerza pública, en la que se sostiene la Nación; predispuesto a desarmar a la población, mantenerla indefensa, generalizar la corrupción, el fraude electoral, la injusticia e impunidad, porque en el caos es en donde prosperan todas las aberraciones del siniestrismo.

El excepcional discurso humanista del insigne mexicano, Miguel Ángel Cornejo, tiene al menos dos décadas, y miren cómo está México.

Primero, lo primero.

Hay que limpiar la casa infestada de ratas, concomitantemente, porque no tenemos tiempo, llenamos los vasos de la infancia y la juventud con reeducación en valores morales, cívicos, patrióticos, históricos, culturales, religiosos, éticos.

A cuya reeducación deberá someterse toda la sociedad, especialmente la fuerza pública a la que además habrá que reeducarla en contrainsurgencia hasta que entiendan que el «progresismo», las «izquierdas», son siniestros y hacen parte de los enemigos naturales a los que tienen la obligación de abatir.