Opinión

AMORES ¡Libertad!

Orlando Amores Terán/Quito

 

Parte final

Si tuviésemos presidente y legisladores preocupados por restaurar la República, habrían incluido nuevas conductas, al tipo penal descrito como traición a la Patria, sancionándolo con 40 años de reclusión e incorporándolo a los delitos imprescriptibles, contenidos en el Art. 233 de la Carta Chávez.

 (6) TRAICIÓN A LA PATRIA ES:

Utilizar el sistema educativo estatal o privado, para adoctrinar a los estudiantes, inculcándoles ideas marxistas o ideologías aberrantes, en lugar de desarrollar la inteligencia en base a ideas de civismo, ética, respeto a Dios, a la vida, a la libertad, a la propiedad, a la familia y a la Patria.

Destruir, incendiar, deteriorar, eliminar archivos históricos, sin perjuicio de recibir sanción por lesa humanidad.

Propiciar la pérdida de la soberanía territorial, hídrica, geoespacial, sanitaria, alimentaria, biótica.

Proponer la eliminación o modificación de las normas jurídicas que tipifican las conductas descritas como traición a la Patria y las que se incorporen a esta Ley, con posterioridad.

Deróguense todas las normas jurídicas que se contrapongan o no guarden conformidad con el presente ordenamiento jurídico, que tiene carácter de ley orgánica, por desarrollar normas fundamentales para la supervivencia de la República del Ecuador, que fue sometida desde el 2008 hasta la fecha, a una estructura jurídica narco-Estatal, que consiste en promulgar leyes para favorecer el delito y proteger a los criminales, anteponiendo derechos humanos y garantías penales del hampa y del terrorismo, a los intereses de la sociedad ecuatoriana, de sus instituciones y de las víctimas; anulando la legítima reacción de la fuerza pública ante el crimen, propiciando la inseguridad social y jurídica, el fraude electoral, la corrupción generalizada, el abuso de bienes públicos, el despilfarro, la injusticia y la impunidad.

Los delitos por traición a la Patria son sancionados con reclusión de cuarenta años, son imprescriptibles y no son susceptibles de fianza, rebajas, ni medidas sustitutivas.

¡Primero mi Patria!