Opinión

AMORES ¡Libertad!

Dr. Orlando Amores Terán/Quito.

 

 

ACTUAR CON URGENCIA

Ante el permanente desprecio por los valores culturales, morales, cívicos, históricos, patrióticos demostrado por el narcoterrorismo internacional, autodenominado socialismo del s.XXI; debemos hablar sin falsas consideraciones, sin las formalidades agradables pero banales.

Hay que activar la defensa contra el ciberataque y la dilución de la historia, del narcoterrorismo, puesto que quien controla la historia, controla el relato.

Debemos ser armados y entrenados, el enemigo está entre nosotros y está armado.

El enemigo interno debe entender que el ataque a cualquier persona no vinculada al narcoterrorismo internacional es considerado un ataque a la Nación, a la que jurídica y moralmente está obligada a proteger la fuerza pública.

La cohesión y motivación patriótica, requiere reeducación en contrainsurgencia a la fuerza pública, para que identifique al narcoterrorismo internacional como su enemigo y neutralice la ideologización que pretende imponer «lucha de clases» hasta en los cuarteles.

Hay que desplegar con efectividad contingentes altamente preparados que demuestren la intención de eliminar sin miramientos, al enemigo.

En Chile hay miles de peones del G2cubano, listos para cubanizar el país. En Ecuador se puso en evidencia una fracción de esos lacayos, en octubre2019 y junio 2022.

Ahora, en Colombia deben indemnizar a los narcoguerrilleros que extorsionaron, secuestraron y asesinaron. Deben garantizarles varias curules en la legislatura y un canal de televisión, para difundir su ideología.

Los ecuatorianos, cuanto antes, tenemos que desarmar el narcoestado; caso contrario, caminamos a la cubanización, con mandatarios irresponsables, torpes y traidores.

Lo único que garantiza la seguridad ante la agresiva expansión del narcoterrorismo internacional, son los Frentes de Defensa de la Libertad, en coordinación con los grupos de combate de fuerzas combinadas, pero ningún burócrata, asume esa responsabilidad, mientras la criminalidad y el narcoterrorismo, se afianzan.