Opinión

AMORES ¡Libertad!

Dr. Orlando Amores Terán/Quito

 

LA FISCAL DEBE CONTINUAR. HAY QUE DEFENDERLA

La Fiscal General fue posesionada el 8 de abril de 2019.

Ejerce funciones por seis años, esto es, hasta el 8 de abril de 2025.

No puede ser reelecta.

Encontrándose en funciones, no puede participar en el concurso para optar por el mismo cargo.

En consecuencia, debemos concentrarnos en la actuación del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), organismo al que le corresponde organizar la «comisión ciudadana de selección» de entre los delegados de las cinco funciones del narcoestado e igual número de «representantes de las organizaciones sociales y la ciudadanía», previamente escogidas por el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Toda vez que la «comisión ciudadana de selección» es la encargada de llevar a cargo el «concurso público de oposición y méritos con postulación, veeduría y derecho a impugnación ciudadana», para escoger un nuevo titular de la Fiscalía General del Estado.

Ante esta situación, faltando un año para que concluya su función la Fiscal General, considero que quienes apoyamos su gestión tenemos tres opciones:

1) Provocar inmediatamente que la mayoría absoluta de la Asamblea Nacional (AN), proponga reforma parcial a la Carta Chávez, para que la Fiscal pueda ser reelecta y pueda presentarse a concurso público para optar nuevamente por su cargo.

2) Impugnar permanentemente a través de varios frentes cívicos, toda actividad del CPCCS, tendiente a organizar el concurso para seleccionar el nuevo Fiscal General; a fin de que no prospere la organización del concurso y de ese modo, se mantenga a la actual Fiscal General, en funciones prorrogadas, hasta que concluyan los casos que vinculan al hampa política con el crimen organizado y el narcoterrorismo internacional, autodenominado socialismo del s. XXI; esto es, hasta el 2030.

3) Una tercera opción sería escoger un egregio ciudadano, para que se presente y concurse para optar por el cargo de Fiscal General, ello comporta desatender las dos opciones anteriores y someternos a la decisión de órganos del narcoestado, que no garantizan que sea limpio el proceso.

Lo que hagamos, no depende de la intrascendente validación de nadie, sino de nuestra propia entereza.

Personalmente prefiero la segunda opción, porque depende de nosotros, no de los órganos del narco-Estado como son:  AN, opción (1), y CPCCS,  CNE, opción (3).

Debemos organizarnos, porque ya pasó un mes.

Jamás digan que no se les advirtió a tiempo.