Opinión

AMORES ¡Libertad!

Dr. Orlando Amores Terán/Quito

 

EL PATRÓN ORO, ELIMINA LA INTERVENCIÓN ESTATAL, PROVOCA LIBERTAD

 

El valor del oro, si bien depende de la oferta y la demanda, como el valor de todos los bienes y servicios; incide en su precio, factores geopolíticos.

No obstante, es el modo más ético de manejar el sistema monetario e impide desequilibrios económicos, provocados por la inflación, puesto que la impresión del dinero está constreñida al monto respaldado por el oro.

Actualmente, cuando uno deposita dinero, debe haber su equivalente en encaje bancario. Si no existe esa equivalencia, estamos jurídicamente ante una apropiación indebida.

Para evitar las crisis financieras, debemos exigir el encaje bancario (coeficiente de caja) del 100% para todos los depósitos a la vista y similares o equivalentes.

Los bancos pueden seguir prestando de los depósitos a plazo.

La consolidación se haría, obligando a los bancos a asumir la deuda por el valor remanente que les falte para completar el monto del encaje.

En un segundo momento, los depósitos a la vista deben ser canjeados por su equivalente en oro. Para ello necesitamos contar con reglas similares de orden internacional. Nuestro principal aliado, en este ordenamiento debería ser EEUU, puesto que hasta 1971 el dólar era convertible en oro, sistema que lo suspendió «temporalmente».

Ello podría generar inflación por una sola vez; porque a partir de entonces, la masa monetaria se incrementaría, de acuerdo al crecimiento mundial del oro que está entre el 1 y 2% anual.

Si bien éste es un sistema rígido, tiene la virtud de no contraerse, además genera seguridad, porque es ético, al otorgar a las diferentes monedas un valor convertible en oro.

A partir de aquí se suprimirían los bancos centrales.

No necesitamos organismos de planificación financiera estatal.

Mientras menos burocracia, menos intervencionismo estatal, más libertad.