Opinión

AMORES ¡Libertad!

Dr. Orlando Amores Terán/Quito

 

CONTESTO LA INFAMIA

 

Personas de poca estatura moral, serviles de lo más oscuro del siniestrismo, pretenden descalificarme, aduciendo que he cobrado honorarios exagerados por mi actividad cívica durante la provincialización de Santo Domingo y la recuperación de su territorio;  y además, que soy tío del expresidente del Consejo de la Judicatura, Dr. Wilman Terán, con quien no tengo ni el más remoto parentesco, y a quien ni siquiera conozco personalmente, porque no concurro a juzgados, desde 2006, año en que me dediqué a dirigir jurídicamente el proceso de Provincialización de Santo Domingo, contrariando los designios del régimen de la década infame; y a recuperar el territorio cercenado de La Concordia, proceso que concluyó en 2012 mediante Consulta de Pertenencia en la cual el 80% de su población decidió continuar perteneciendo a Santo Domingo de los Tsáchilas.

Por el respeto que me merecen las personas, hago esta aclaración.

Mis detractores deben comprender que mi valor no disminuye por su falsa y miserable actitud. El comportamiento mezquino y perverso de tales sujetos, es un instante minúsculo en mi vida, no define mis acciones, que superan las de mis mediocres difamadores.

La actitud infamante de mis vituperadores no me perturba, porque no depende de ellos, ni de nadie, mi entereza moral. Todo lo contrario, el chillido de las ratas, y el siseo de las siniestras serpientes, es señal que encontramos su escondrijo, al proponer en 2019 la Reforma Constitucional que fue aprobada por unanimidad, por la Corte Constitucional, mediante Dictamen 7-19-RC-19. Aquello anima aún más mi ejercicio cívico y me obliga a persistir en mi propuesta de restaurar la República, demoliendo el narcoestado instaurado por gente misérrima, similar a mis detractores.

No volveré a referirme a este inicuo asunto.